A inicios del mes de octubre se dio a conocer la conformación de una caravana que partiría de San Pedro Sula, Honduras, integrada por unas dos mil 500 personas, con la finalidad de llegar a Estados Unidos, sin embargo, a pesar de que esta fue disuelta en Guatemala, la presencia de migrantes centroamericanos aumentó en estaciones migratorias de la entidad, reveló el ombusperson de Chiapas, Juan José Zepeda Bermúdez.
A mediados del mes de octubre se registró una cantidad cercana a las mil personas en tres de las cuatro estaciones migratorias activas en Chiapas: Siglo XXI en Tapachula, Cupapé en Tuxtla Gutiérrez, así como la respectiva en Palenque; sin sumar la de Comitán, que también se encuentra en actividad.
En cuanto a la manera en que son tratados los migrantes, el titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) destacó que son pocas las quejas que se han presentado en contra de las autoridades; “hemos atendido una o dos quejas de migrantes que señalaron a policías locales por violentar sus derechos humanos y a estas se les está dando seguimiento”, apuntó.
En este contexto, también explicó que se mantiene una estrecha comunicación con albergues de la sociedad civil y de las iglesias, para que a los migrantes se les dé la ayuda humanitaria, porque tanto la sociedad civil como los gobiernos deben entender que migrar no es un delito, puesto que nadie elige dónde nacer, pero sí se tiene el derecho a elegir dónde vivir.
Principalmente, dijo el ombusperson, los migrantes huyen de la inseguridad, puesto que es cierto que en sus países de origen hay una gran pobreza, pero sobre todo acentuada por la inseguridad.
“Ellos vienen luchando por mantener su vida; entonces lo menos que podemos hacer es generarles condiciones de salud, alimentación, albergue y en condiciones humanas; y eso tenemos que hacerlo todos, sociedad y los tres órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal”.
Al concluir, estableció que la ayuda humanitaria no está condicionada por el estatus en que se encuentren los migrantes, pues México tiene la obligación de darles protección y condiciones de ayuda humanitaria, sin que interfiera el trámite que estos tienen que hacer ante el ante el Instituto Nacional de Migración (INM) para regularizar su estancia en México, o bien ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).












