Durante la presentación del libro “México-Guatemala: La Frontera Porosa”, auspiciado por las universidades Autónoma de Chiapas y de San Carlos, especialistas consideraron que la frontera sur está destinada a convertirse en una zona de oportunidades y de cooperación transfronteriza.
El coordinador de Asesores y Proyectos Estratégicos del Gobierno de Chiapas, Juan Carlos Gómez Aranda, aseguró que las nuevas políticas públicas que establecen los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, están encaminadas a atender los retos de esta región y convertirlas en oportunidades para impulsar el desarrollo económico y productivo.
“La región fronteriza Chiapas–Guatemala, ha adquirido creciente relevancia debido a los flujos migratorios provenientes de otras regiones de Centroamérica y del mundo, así como por razones de seguridad y retos sanitarios, lo que ha intensificado las políticas de control y vigilancia, transformando la frontera en un espacio cada vez más regulado”, señaló.
Gómez Aranda reconoció que esta zona presenta grandes oportunidades, como lo representa el hecho de que Tapachula cuente con salida al mar con Puerto Chiapas; aeropuerto internacional y la construcción de la Línea K del Tren Interoceánico.












