El presidente del municipio de Zinacantán, Manuel Martínez Jiménez, dijo que no levantará ningún cargo ni denuncia penal después de que hace unos días fue estafado con 27 mil 400 pesos, para obtener 50 toneladas de cemento y cinco mil molinos que se repartirían con las comunidades.
En ese sentido, aseguró, él depositó ese recurso económico porque en el ayuntamiento necesitan de ayuda; no obstante, se trató de un delito que hasta el momento se desconoce quién lo organizó.
Explicó que no procederán penalmente, porque gastarían más en abogados durante todo el proceso. Al no ser comprobable quién orquestó la estafa, aseguró que él repondrá el dinero que se perdió del municipio.
Luego de que se le acusara de esta situación, la semana pasada el dirigente del PRI en Chiapas, Julián Nazar Morales, se deslindó de estos señalamientos y dejó en claro que él no ha solicitado ningún recurso económico a los presidentes municipales a cambio de entregar ayuda; al contrario, dijo, lo que buscan es un tema de transparencia en este instituto político.
Esta situación también se repitió en el municipio de Larráinzar, donde el presidente de ese ayuntamiento también denunció una situación similar, pero el depósito lo realizó en una tienda de autoservicio.
“Nosotros no depositamos eso, fue una transferencia a través de una sucursal bancaria, porque siempre hemos hecho las cosas, no sé si es cierto o no es cierto”, agregó Martínez Jiménez.
Puntualizó que el dinero se envió a un tercero que llevaría el cargamento a este municipio pero nunca llegó; por ello, alertó a sus compañeros, sectores, organizaciones y militancia a tener cuidado cuando alguien ofrezca este tipo de ayuda.
Sin embargo, dijo, la dirigencia estatal del PRI debe gestionar y apoyar a la población de Zinacantán que resultó afectada del terremoto del pasado 7 de septiembre. Finalmente, refirió que en estos momentos las autoridades están haciendo algunos trabajos de apuntalamientos de centros ceremoniales.












