Debido a la demora que han tenido las autoridades correspondientes en cuanto a la reparación de templos que resultaron afectados por el sismo del 2017, la Arquidiócesis de Tuxtla podría tomar medidas para ejercer presión y se retomen los trabajos lo antes posible en este 2020.
Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla, dio a conocer que en los sismos posteriores no se han presentado más afectaciones en los templos de la entidad.
Sin embargo, lamentó que durante 2019 no hubo avance en este tema, y respecto a la Catedral de San Marcos, en la reparación a pesar de que hubo un gran avance, aún no queda concluida en su totalidad, faltando en un estimado del diez por ciento.
“Lamentablemente tenemos que ver que el INAH retome los trabajos en los templos de Chiapa de Corzo, San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla, ya que están parados, no hay avance, nos han dicho que para marzo se reanudarán, por lo que estamos a la espera”, precisó.
Este problema, dijo, se ha derivado también de los cambios que se han realizado al interior de esta institución, como los ingenieros y especialistas, así como otros ajustes que se han dado en este tiempo.
“Estamos a la espera de que los recursos se ejecuten de manera adecuada también. Dentro de las iglesias que continúan bastante afectadas son las de Suchiapa, San Cristóbal en algunas partes, en la Catedral de San Marcos únicamente falta terminar la cúpula, pero ya está al 90 por ciento, falta poco”, expuso.
Detalló que existen casos de municipios en que los pobladores han decidido realizar las reparaciones, así como han expresado la intención de construir otros templos ante la falta de apoyo por parte de las autoridades correspondientes.
En este sentido, expresó que en caso de no comenzar estos trabajos en los templos afectados buscarán la manera de hacer presión.
“Lo que nos preocupa en el caso particular de la Catedral de San Marcos es que si ocurre otro sismo de gran magnitud, los daños se harán más grandes y lo mismo ocurrirá en el resto de los templos”, puntualizó.
Incluso, de manera personal el arzobispo se ha comunicado con los responsables de estas iglesias para determinar qué acciones tomar para que las reparaciones queden en los meses siguientes, ya que ha pasado más de dos años del sismo.












