Indígenas desplazados de los municipios de Ocosingo, San Cristóbal de Las Casas, Zinacantán y Chenalhó, anunciaron que crearán una Coordinadora Estatal de Desplazados, el cual agrupará a todas las personas corridas o sacadas por la fuerza de sus lugares de origen.
Explicaron, que sus derechos humanos y principalmente indígenas no han sido respetados, ante la ausencia de soluciones gubernamentales los inconformes han decido unirse bajo dicha figura, e integrarán otras organizaciones sociales del estado.
“El artículo 10 de la Ley de Atención y Protección del Desplazamiento Interno del Estado de Chiapas dice: toda persona desplazada gozará de condiciones satisfactorias de vida, incluyendo el derecho de seguridad, salud, higiene, y gozarán al menos de alimentos”, declaró Romeo Farrera Vicente, representante del Frente Campesino Popular de Chiapas.
Agregó, que al no ser escuchados por las autoridades correspondientes, y tampoco recibir protección legal, han decidido manifestarse mediante un plantón indefinido hasta ser atendidos por el gobierno Estatal. A la fecha, este sería el tercer plantón en el Parque Central de Tuxtla Gutiérrez.
Hasta el 2014 se estimó que Chiapas contaba con aproximadamente 25 mil personas desplazadas por diversos motivos sociales, religiosos, políticos y socio-políticos; fue a partir del levantamiento armado de 1994 que esta problemática se incrementó considerablemente.
Los casos más recientes se vivieron en el 2016 en los municipios de Chenalhó y Oxchuc, donde decenas de familias fueran desterradas de sus hogares por simpatizar con las entonces alcaldesas de dichos municipios.
“El pateamiento es realizar un plantón hasta ser atendidos para llegar a un acuerdo formal, queremos que nos informen el estatus actual de los desplazados”, finalizó.












