El médico psiquiatra, Mario Fue Espinosa, comentó que si bien algunos medicamentos psiquiátricos ya están disponibles nuevamente tras un preocupante desabasto que se dio a nivel nacional, otros todavía siguen escasos, lo que obliga a sustituirlos, afectando la salud de los pacientes.
Señaló que prevalece la escasez, aunque una de las farmacéuticas que producen medicinas psiquiátricas emitió un comunicado señalando que regresan algunos a circular en el mercado, pero otros como para el tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad, para la esquizofrenia y otras enfermedades, continúan en desabasto.
Indicó que, por ejemplo, las personas en Chiapas no pueden comprarlo en otros estados porque el problema está presente a nivel nacional, lo que obliga a los especialistas a modificar tratamientos a personas que ya están estables, pero prácticamente es volver a empezar porque se afecta la salud.
Fue en febrero de este año cuando se dio a conocer de un importante desabasto de medicamentos para padecimientos psiquiátricos y neurológicos en todo el país, lo que asociaciones y colegios de especialistas calificaron como grave y preocupante, debido a que los fármacos ayudan a muchos pacientes a alcanzar la estabilidad y a ser funcionales.
Aunque muchos pacientes pueden ser tratados con psicoterapia, en muchos casos la única opción es el tratamiento farmacológico, pues este les ayuda a alcanzar la estabilidad hasta que son dados de alta en meses o años, y si se interrumpe, pueden recaer y tener serias complicaciones.
Si bien se podría buscar una alternativa para seguir con el tratamiento y no haya una recaída, puede ser riesgoso para su salud ante lo fuerte que pueden resultar algunos medicamentos, y prácticamente sería empezar desde cero, para luego analizar reacciones.
Los fármacos psiquiátricos y neurológicos ayudan a controlar episodios de pánico, estabilizar el estado de ánimo, reducir síntomas en general, y algunos sirven para dormir bien, por lo que ayudan a los pacientes a tener una vida funcional.
El desabasto abarca principalmente a las instituciones de salud pública en el país, pero algunas farmacias particulares también han reportado el problema.












