En América latina y el Caribe el 45 % de las personas dedicadas a la ciencia son mujeres; si bien puede parecer que no es una brecha tan marcada, hay que especificar que dentro de ese porcentaje se incluyen mujeres en matemáticas, ingenierías, tecnologías, también humanidades y ciencias sociales.
En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, Sandra Aurora González Sánchez, profesora-investigadora del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), comentó que la Comisión de Género de la Academia Mexicana de Ciencias a la que pertenece realizó un diagnóstico al respecto, con base a diferentes categorías que se aplican para personas dedicadas a la investigación, en ellas entre más sube el nivel de reconocimiento la brecha de género se hace más marcada.
La también integrante de la Red de Ciencia, Tecnología y Género, detalló que en el nivel 3 encontraron que solo hay 653 mujeres y mil 781 hombres, este engloba todas las ciencias. En la categoría C, la más baja o la que da menor estimulo económico, hay cuatro mil 900 hombres y cuatro mil 400 mujeres.
Falta de oportunidades
En el nivel 1 sube a casi 14 mil hombres y nuevo mil mujeres. En el 2 son casi cuatro mil hombres y dos mil mujeres, esto refleja brechas más marcadas. En la figura de investigador o investigadora emérita, un reconocimiento por trayectoria destacada hay casi 430 hombres y solo 130 mujeres.
Esto indica que todavía persisten brechas de género en las ciencias y las llamadas áreas STEM, matemáticas, ingenierías, tecnologías. Fechas como hoy son oportunidades para visibilizar la labor que hacen las científicas en el país y el mundo para inspirar a más niñas y adolescentes.
Recordó que en el sexenio anterior se establecieron las unidades de género en las universidades, pero hay colegas que luchan porque las y los profesores deconstruyan algo que tienen muy interiorizado, que los ha llevado a normalizar algunas prácticas negativas.
Algo a destacar es que las unidades de género no son independientes, no se les da el peso necesario para que puedan emitir acciones o políticas transversales y no tienen presupuesto ni personal suficiente.












