Las invasiones que se presentaron en el Cañón del Sumidero de 2010 a 2019, provocó la devastación de unas 200 hectáreas, debido al cambio de uso de suelo, a la compactación del terreno y a la destrucción de la flora y fauna, por lo que recuperar estos espacios a su diseño original llevaría hasta una década, remarcó Roberto Escalante López, director de este parque de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Aunque se han hecho trabajos puntuales por parte de las autoridades, al interior de la reserva persisten algunos asentamientos irregulares (de 15 hectáreas) que se encuentran bajo un procedimiento legal y en caso de que la sentencia favorezca a la dependencia federal, comenzarán el retiro de las viviendas improvisadas.
Recordó que la Fiscalía General del Estado (FGE) en conjunto con otras organizaciones, fueron las que recuperaron las zonas que tenían más afectaciones y una vez concluidas esas actividades, comenzaron los trabajos de reforestación.
En lo que va de este 2020, dijo, se han recuperado un promedio de 40 hectáreas a través del mejoramiento de suelo y de los trabajos de recuperación. En el lugar se espera la construcción de un muro de 15 kilómetros para delimitar la zona, no obstante, apenas se han edificado 600 metros en los espacios de mayor riesgo de que regresen las invasiones.
Aunque el problema de los asentamientos irregulares comenzó a agudizarse en el 2010, durante el 2019 se retiraron las invasiones más importantes que estaban en la reserva del Cañón del Sumidero y que obedecen a los predios de Loma Larga, El Refugio y La Esperanza; la población que comenzó a invadir destruyó 200 hectáreas, de ese número, 35 hectáreas se han podido sanear con la siembra de 25 mil plantas de diferentes especies.
El plan que tiene la Conanp para este 2020, relató el funcionario, es reforestar 100 hectáreas y se espera que 50 de ellas se ubiquen en las zonas donde se presentaron asentamientos irregulares.
La reforestación en el Cañón del Sumidero para este año ha implicado una erogación superior al medio millón de pesos entre diferentes instituciones; sin embargo, para reparar el daño provocado en una reserva natural, las personas que fueron detenidas en los operativos tendrán que reforestar una hectárea completa.
El personal de la Conanp está haciendo la restauración ecológica, a fin de que el ecosistema aporte los servicios ambientales (de forma sustentable), por lo que el programa de reforestación continuará en los siguientes cinco años, y será dentro de una década cuando se analicen los resultados.
Escalante López exhortó a la población a que de manera conjunta se cuide esta reserva por dos razones fundamentales: los servicios ecosistémicos que ofrece y también por la derrama económica que genera a través de las múltiples actividades turísticas.












