El reparto de utilidades en México es el derecho constitucional de los trabajadores a recibir el 10 % de las ganancias netas generadas por su empleador durante el año fiscal anterior. La fecha límite de pago es el 30 de mayo. Según el contador público, Luis Bernardo Araujo, en este tema también intervienen malas prácticas de empresarios que buscan reportar la menor utilidad posible al fisco.
Indicó que el reparto se realiza con base a la utilidad que la empresa reporta a la autoridad fiscal, por lo que el objetivo de muchos empresarios es tener la menor utilidad fiscal posible al final del ejercicio, a través de diversas prácticas que pudieran considerarse malas.
Informalidad
El tema ya fue regulado una vez, hace un par de año, con lineamientos específicos para el pago, lo que ayudó a los empresarios y al final de cuentas hizo más sencillo el pago, pero sigue dependiendo de las prácticas del empresario, considerando el alto porcentaje de informalidad que prevalece, en la que no se pagan las prestaciones de ley.
Manifestó que sin ser positivo o negativo, el actual Gobierno Federal es el que más reformas laborales ha implementado en los últimos 30 o 40 años. Es importante, con cambios trascendentes en los que empresarios, contribuyentes, contadores, asesores y más se están cuadrando.
El camino que busca México es tener los mismos derechos laborales que otros países, donde, por ejemplo, pagan un aguinaldo de 30 o 45 días, pero, todo eso remonta a la posibilidad financiera de las empresas y si no hay apoyo por parte del gobierno, no es posible.
Una práctica bastante común entre administradores en las empresas, es que —por orden de los patrones— van gastando las ganancias y reinvirtiéndolas en mobiliario y equipo dentro de la misma empresa, para que declaren pocas y hasta nulas utilidades.












