El pronóstico para el primer trimestre de este año, sobre todo en la cuesta de enero, es reservado en términos económicos porque se esperan muchas variaciones de precios, en los combustibles, el gas LP y principalmente en los productos de la canasta básica.
El contador público certificado, René Cruz Montalvo, comentó que al cierre del 2021 la inflación registró un incremento histórico en los últimos 20 años: en la segunda quincena de noviembre cerró al 7.45 por ciento.
Mientras que para el cierre de diciembre está estimada en 7.1, y aunque es menor, se encuentra muy por encima del pronóstico del Banco de México (Banxico) para el año pasado, que era de 3.4 +/- un punto porcentual.
Consideró que la inflación al cierre de diciembre ya no debería preocupar tanto, sólo en función de los gastos realizados y las deudas contraídas por las familias, debido a las fiestas; meses sin intereses que seguramente afectarán el flujo de efectivo de cada hogar.
Primer trimestre
Lo que nos debe ocupar, enfatizó, es la inflación para el primer trimestre del 2022, cuyo pronóstico del Banco de México es del 6.1 por ciento, una cifra que no se había visto en mucho tiempo, aunque todavía es muy pronto para decir si es un número acorde al panorama económico o no.
Es importante considerar que a partir de enero se dio un incremento para los trabajadores que perciben el salario mínimo, pasando a los 172 pesos diarios, y si bien no es generalizado, sí va a incidir en los salarios de la mayor parte de los mexicanos, aunque no en el mismo porcentaje.
Estos incrementos salariales impactan directamente en los costos de producción de todas las empresas, lo que significa que los productos finales serán más caros.
Si a eso se le suma que se estableció un incremento en la tasa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), para los cigarros, bebidas alcohólicas y refrescos, aquellos que consumen estos productos frecuentemente verán una afectación a su bolsillo.
Incremento insuficiente
Los productos que subieron de precio en diciembre de manera significativa fueron el combustible, el gas LP y varios productos de la canasta básica, teniendo en cuenta que estos últimos podrían seguir incrementando para enero, como ya se ha empezado a registrar.
El incremento al salario mínimo no compensa esos incrementos de precios, lo hace únicamente para los trabajadores de salario mínimo; aunque hoy en día son muy pocos, ya que para el resto su salario subirá únicamente un cinco o seis por ciento, lo que impactará directamente en su poder adquisitivo.
Sin embargo, hay que dejar en claro que no es posible que haya un incremento generalizado de salarios, ya que el pronóstico de la inflación sería todavía más alto, debido al impacto que tendría en los costos de producción de cada empresa.
Objetivo del tres por ciento muy lejano
Respecto a la postura de diversos especialistas en cuanto a que el objetivo del tres por ciento en la inflación anual -que tanto ha buscado el Banxico en años anteriores- no se alcanzará en este año ni en el siguiente, Cruz Montalvo coincidió con ese pronóstico.
Manifestó que el pronóstico establecido para el año pasado, de 3.4, era más fantasía que realidad. “Realmente no había los controles y factores económicos y sociales para tener una inflación de ese porcentaje, que fue rebasada en el primer trimestre del 2021”, indicó.
Para llegar a ese objetivo tendrían que mejorar mucho las políticas económicas que se están llevando a cabo, lo que hasta ahora no sucede, ya que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) tiene una fiscalización más férrea, con más candados.
Una serie de decisiones que se están tomando es que no van a apoyar a llegar a esos tres puntos porcentuales de inflación anual, de la que alguna vez se pensó.
Incremento a las tasas de interés
El contador público refirió que ante el panorama económico, el Banxico ajustó por quinta vez su tasa de interés en diciembre, lo que genera que el dinero en créditos se vuelva más caro y más difícil de pagar, ya que lo toman como base todos los bancos.
Esos ajustes se trasladan al consumidor final de los créditos, en tarjetas bancarias, créditos hipotecarios, automotrices, ya que todos los contratos que se firman actualmente son a tasa variable, es decir, están sujetos a esos factores económicos y variaciones.












