De acuerdo a la presente temporada de estiaje, las lluvias serán insuficientes durante los meses de abril y mayo, por lo que el 20 por ciento de los 49 ríos del estado se verán afectados, permitiendo al mismo tiempo que los municipios ubicados en los perímetros respectivos sean considerados zonas de emergencia ante la posible carencia de agua potable, consideró el delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Chiapas, Amado Ríos Valdez.
Estos serían escenarios similares a lo ocurrido durante el 2016 en el municipio de Tonalá, donde la sequía del rió Zanatenco permitió activar diversas estrategias de manera urgente con el objetivo de salvaguardar la salubridad de la población.
“Había muy poca agua potable para la gente, por lo que se tuvo que hacer un apoyo extraordinario para que la población de Tonalá tuviera agua, este año —2017— también se espera un escenario igualmente difícil, no se si en Zanatenco pero sí en algunas partes del estado”, aseveró el funcionario.
Él mismo indicó que los recursos hidrológicos de Chiapas representan aproximadamente el 30% del total del país, donde 110 mil hectáreas pertenecen a los ríos de la entidad, 260 kilómetros (km) al litoral, 96 mil km² a un mar patrimonial, 75 mil hectáreas de esteros y 10 sistemas lagunarios.
En tanto, las regiones hidrológicas de la entidad son dos: 30 y 23. Esta última es drenada por los cortos ríos que vierten sus aguas al Océano Pacífico y comprende los municipios de la región Frailesca, Valles Zoque y Costa, precisamente los lugares que probablemente sean los más afectados por la próxima sequía.
“Cuando llueve poco, el agua se evapora rápidamente sin alcanzar a penetrar el suelo, lo cual con seguridad generará problemas importantes en los municipios de La Concordia, Jiquipilas, Ocozocoautla, Villaflores, Villacorzo, Arriaga y Tonalá”, culminó Ríos Valdez.












