Marco González * CP. Prevenir el cambio climático y asegurar la producción del campo es un buen negocio. Deja muy buenas ganancias, consideran los productores de café orgánico y tradicional de los municipios de Jaltenango La Paz, Siltepec, Motozintla, Chicomuselo, El Porvenir y Montecristo de Guerrero, entre otros.
La finca Irlanda es el mejor ejemplo de preservar el medio ambiente para prevenir el cambio climático, y elevar la producción es uno de los negocios más rentables. La fórmula del éxito es: trabajo, más reinvertir parte de las ganancias, sin pasar por alto la preservación del medio ambiente. Ahí radica todo, dice Martiniano Moreno.
Él, al igual que muchos otros productores de café orgánico de Jaltenango y otros municipios circunvecinos a la reserva de El Triunfo, está comprometido con la preservación del medio ambiente y la producción sin que ésta última socave a la primera, sino que se complemente y permitan servir de ejemplo en la lucha contra el cambio climático.
Para Jairo Juárez, la consolidación de la finca Irlanda, la primera productora de café orgánico en el mundo, enclavada en la región del Soconusco, es un ejemplo que debe multiplicarse en Chiapas, el país, el hemisferio y el mundo para revertir el actual calentamiento global y subraya que la naturaleza y la producción se complementan.
Durante un viaje que hicieron 27 productores y ocho alumnos de la Universidad Politécnica de Chiapas (UPC) por la finca Irlanda para conocer el modelo de esta empresa, comprobaron que para tener éxito se requiere además del trabajo perseverante de algunos insumos agropecuarios como cal agrícola, fertilizantes biológicos y financiamiento.
En igualdad de circunstancias podemos llegar a los mismos niveles que ellos (los de la finca Irlanda) que empezaron con el cultivo del café orgánico, dice Mariano Aguilar. Ya tenemos el ejemplo de que sí se puede; hasta los alumnos saben ahora que el campo es rentable, deja buenas ganancias, pero para lograrlo hay que trabajar y trabajar, porque los frutos no caen del cielo, dice este cafeticultor.
Para productores como Rolando López Ángel lo que más le llamó la atención de este recorrido de motivación fueron los híbridos sembrados en la finca El Retiro, por ser una variedad de alto rendimiento y precoz. Al año y ocho meses, enfatiza, ya está en plena producción.
Conjunción de esfuerzos
Cuando se conjunta el esfuerzo de los productores y la enseñanza, los resultados deben y tienen que ser positivos, apunta Tavito Matías. Ahora que la UPC les apoya no sólo con el transporte, sino que sus estudiantes se ven ligados a la producción del café de Chiapas, esperan elevar los niveles de producción y productividad del aromático grano, además de preservar de mejor manera el medio ambiente, porque de esto depende poder revertir el cambio climático y darle sustentabilidad a la agricultura orgánica.
Este grupo de productores asociados a la empresa Agroindustrias Asociadas de México (AMSA), a su regreso a su región han solicitado 40 toneladas de cal agrícola para el ejido Unión Buena Vista y empezar a elevar los niveles de producción y productividad en esa región y después proseguir con gran parte de las parcelas de estos cafeticultores del sector social chiapaneco.
El modelo de desarrollo alcanzadas por la finca Irlanda en el Soconusco, dicen algunos de los productores, lo van a replicar con el apoyo de la empresa con la que están asociados, porque esto beneficia a todos, además de demostrar una vez más que Chiapas es ejemplo en el cultivo amigable con el medio ambiente y en la lucha contra el calentamiento global y el cambio climático.
Si nos esforzamos, la gran mayoría podemos revertir las predicciones catastrofistas y con ello ponernos a salvo y también salvar a nuestros descendientes, apuntan Matías y López Ángel.
Es de señalarse que la multicitada finca Irlanda además de ser la primera productora del café orgánico en el mundo, ahora ha diversificado su producción, además de procesar el aromático grano en café tostado y molido, natural, descafeinado, soluble, al mismo tiempo de producir licor a partir de este grano.
La diversificación de productos afines, es también la alternativa, dice Martiniano, quien piensa heredar sus tierras y conocimientos del campo a sus hijas y nietos, para demostrar que el sector social es tan competitivo como el sector privado en el campo.











