La renuncia que presentaron hace unos días militantes de 50 municipios de Chiapas a las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sí debilita a dicho instituto y no hay forma de negarlo, pero antes se beneficiaron de la marca, dijo Iván Sánchez Camacho, dirigente del tricolor en Tuxtla Gutiérrez.
Exdiputados locales y expresidentes municipales encabezaron la renuncia pública del PRI argumentando que el dirigente estatal, Julián Nazar Morales, no abona en nada a la estabilidad política y dejó abandonada a la militancia. Los inconformes serán cobijados en el partido Chiapas Unido.
No obstante, Sánchez Camacho opinó que “muchos de ellos” -los que renunciaron- ya se habían ido del tricolor desde antes y, aunque no calificó la salida como una traición, mencionó que la decisión fue unilateral y nadie está obligado a quedarse en el tricolor.
Durante el evento, donde se le tomó protesta a los nuevos dirigentes municipales del PRI, expresó que dichos liderazgos van a ser definitivos a la hora de que las personas tengan que elegir por un cambio.
“Es la mayor tarea que pudiera tener un priista ahorita al encabezar un partido, si alguien es un hombre atrevido, es que está tratando de encabezar un partido como el nuestro en estos momentos”, complementó.
Sugirió que para que el PRI no “muera” se tiene que convertir en un partido maduro y con causas; al cuestionarle si no está “podrido” dicho instituto, respondió que tuvieron una gran oportunidad y la dejaron pasar, ahora tendrán que reconstruirse.
Reconoció que en el sexenio pasado el priismo no funcionó como partido político, sólo fueron acompañantes del poder, no fueron reflexivos y tampoco caminaron con el pueblo, situación que provocó un estancamiento político.
Si los dirigentes se ponen a hacer trabajo y un ejercicio que abrace las necesidades de la población, consideró, el “tricolor” tiene las posibilidades de competir contra otros partidos que también buscan crecimiento para el 2021. Para él, en todo el país no hay oposición.












