Primer lugar en casos autóctonos de paludismo

Primer lugar en casos autóctonos de paludismo

La Dirección General de Epidemiología (DGE), a través de su reporte quincenal sobre el paludismo, informó que Chiapas fue la entidad federativa que reportó el mayor número de casos autóctonos de la enfermedad (P. vivax) con 15, y en la lista continuaron Tabasco (4), Campeche (1) y Oaxaca (2).

Esta enfermedad, según un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de marzo de 2023, el padecimiento impacta en los humanos por la picadura de un mosquito y sus síntomas se vinculan con dolor de cabeza, fiebre y también escalofríos, pero los más graves pueden mostrar confusión, fatiga, problemas para respirar y hasta convulsiones.

De hecho, la OMS remarca que, pese a que existen cinco tipos de estos parásitos, son dos los que se colocan con mayor riesgos: P. falciparum y P. vivax. Si la enfermedad no se atiende puede ser mortal; entre 10 y 15 días después de la picadura se pueden dar las primeras sensaciones de malestar.

Entre el 2021 y el 2023 en Chiapas se han reportado 17 municipios de casos autóctonos de paludismo (P. vivax). Dentro de ellos aparece Yajalón, El Bosque, Chalchihuitán, Chenalhó, Chilón, Maravilla Tenejapa, Huitiupán, Ocosingo, Palenque, Pantelhó, Sabanilla, Simojovel, Sitalá, San Juan Cancuc, San Fernando, Oxchuc y Tila.

No obstante, hasta la semana 30 de este año fueron otros 140 casos que aparecieron en el país, pero bajo el concepto de importados; entre Chiapas, Tamaulipas y Oaxaca concentraron el 68.6 % de la incidencia.

“En 134 casos importados (95.7 %) se ha identificado a la especie P. vivax, en cinco casos a la especie P. falciparum notificados por los estados de Ciudad de México (2), Estado de México (1), Guanajuato (1) y Oaxaca (1); y en un caso a la especie P. malarie notificado por el estado de Quintana Roo”, complementa el reporte.

La misma DGE detalló que en México en los últimos seis años se ha presentado una reducción de los reportes autóctonos de paludismo, no así de los importados que, desde 2022, se ha notado un aumento y uno de los factores fue vinculado con el flujo migratorio.

Dentro de las recomendaciones, la DGE detalló que es “necesario reforzar la vigilancia pasiva en las unidades de primer y segundo nivel de atención de todos los sectores, con el objetivo de detectar oportunamente, intervenir e interrumpir la transmisión local del paludismo, lograr su eliminación del país y evitar el restablecimiento en áreas libres de paludismo”.