Desde que la Federación anunció el Plan de vacunación contra la influenza, una enfermedad que se agudiza en la temporada invernal, más de un millón de chiapanecos han accedido a la aplicación de este biológico y Chiapas se posicionó en el primer lugar nacional, resaltó Alam Porfirio Campos Cruz, subdirector de Programas Preventivos de la Dirección de Salud Pública de la Secretaría de Salud estatal.
Entrevistado sobre el tema, puntualizó que estar en los primeros sitios no es casualidad, toda vez que el estado se ha caracterizado por tener porcentajes elevados en la aplicación de esta dosis, gracias a la respuesta de la ciudadanía.
El Gobierno Federal marcó como meta para las 32 entidades federativas, que todo el proceso de vacunación concluya el 31 de marzo de 2022, sin embargo, se divide en dos facetas: el 70 % de la población vulnerable tiene que quedar vacunada como máximo el 31 de diciembre de este año, el 30 % restante se haría en los primeros tres meses del año venidero.
En Chiapas hay comunidades que piden a las instancias de salud que lleven las dosis, pues han entendido la importancia que tiene para la reducción de una enfermedad que, en su momento, provocó una alarma nacional.
La meta interinstitucional (que involucra a varias dependencias de gobierno) que se tiene para la entidad, enfatizó el funcionario estatal, es de un millón 509 mil 915 dosis; de ese número, se han aplicado un millón ocho mil 451 hasta el corte de este miércoles.
“Eso nos coloca -a la Secretaría de Salud en Chiapas- en el primer lugar nacional por más de 18 puntos porcentuales en cuanto a los avances”, resaltó. Aparte de la aceptación que ha mostrado la ciudadanía, otro acierto que se ha tenido en la estrategia es la facilidad para hacer llegar las vacunas casa por casa en los 10 distritos de salud.
Del porcentaje que aún resta por aplicar, puntualizó que el objetivo primario de la dependencia estatal es que se puedan suministrar las vacunas antes de culminar este 2021. “Tal vez nos queden unas dosis mínimas para enero, estaríamos hablando que la mayor parte de la población vulnerable ya estaría protegida”.
Las personas que sufren de padecimientos vinculados con la artritis, inmunosupresión, padecimientos respiratorios, insuficiencia renal, problemas cardíacos, asma, obesidad, VIH, adultos mayores o menores de cinco años, incluso mujeres embarazadas, son los grupos que tienen que aplicarse las vacunas al formar parte de un sector vulnerable.












