Prioritario nuevo decreto para evitar más invasiones

La problemática de las invasiones a la reserva natural hacen que el ecosistema se mantenga en riesgo. CP
La problemática de las invasiones a la reserva natural hacen que el ecosistema se mantenga en riesgo. CP

El Parque Nacional Cañón del Sumidero pese a ser declarado como una área federal y protegida por la nación desde hace casi 40 años, la problemática de las invasiones a la reserva natural hacen que el ecosistema se mantenga en riesgo por la actividad humana, por lo que las autoridades han dejado pendiente un nuevo decreto del polígono que ayudaría a determinar que colonias infringen la ley por asentarse ilegalmente.

Desde el 15 de mayo de 1981, durante la presidencia de José López Portillo, se determinó que el Cañón del Sumidero y su periferia, por su ubicación, configuración topográfica, belleza, valor científico, educativo y recreación, sería considerado un Parque Nacional.

Es así que como patrimonio cultural de la nación, las autoridades municipales, estatales y federales deberían de realizar el rescate de todo el área, con el fin de no alterar su ecosistema, contribuir al equilibrio ecológico, además de prevenir y controlar la contaminación ambiental.

Sin embargo, el Parque Nacional ha sido afectado desde hace años por decenas de colonias que se han asentado dentro de esta propiedad de la nación, lo que atentaría con la estabilidad ecológica de la zona.

En septiembre de 2017, Adrián Méndez Barrera, entonces director Regional de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), expresó que las invasiones que se encuentren en la franja del Parque Nacional deberían ser desalojadas, sin embargo, a más de un año de este señalamiento no ha sucedido tal hecho.

Méndez Barrera indicó que un nuevo decreto del polígono del Parque Nacional determinaría las colonias que actualmente se encuentran dentro de la normativa territorial establecida, al mismo tiempo, determinaría quienes no.

En esa época, existía una invasión importante en el kilómetro 5 de la capital chiapaneca, lugar donde se encuentran decenas de hectáreas invadidas donde incluso se han construido nuevas casas.

Al paso de unos meses, en marzo de 2018, Joaquín Zebadúa, entonces director Regional de la Conanp, dijo que con el nuevo decreto del polígono se desarrollarían proyectos de conservación con fondos internacionales que permitirían el monitoreo constante de flora y fauna dentro del Parque Nacional.

Sobre las invasiones, Zebadúa indicó que es necesario que se respeten las colonias que originalmente fueron tomadas en cuenta por la federación, por lo que no admitiría que otra colonia infringiera la ley.

“Algunas están alrededor del acceso al parque, otras por el área de Vida Mejor. En muchas de estas invasiones no hay ningún escenario posible, ni legal, ni normativo, ni técnico que permita su regularización”, afirmó.

Ya han transitado varios directores regionales en dos años que no han resuelto la problemática de las invasiones al Parque Nacional, por tanto, la nueva administración debería agilizar los trabajos necesarios para consolidar el decreto del nuevo polígono del Cañón del Sumidero, esto evitará que las colonias que ya se encuentran asentadas por años sean detectadas para su reubicación, pero lo más importante evitar que nuevas invasiones a esta área natural que lucha por sobrevivir a los asentamientos humanos.