Más del 50 por ciento del café que se procesa en la Planta Liofilizadora de Chiapas es de productores chiapanecos, mientras que el resto llega de diversos países por los puertos de Veracruz y Guatemala, a pesar de la oportunidad de contar con Puerto Chiapas, por donde no ha arribado ni un grano de café en cinco años que lleva instalado.
Estar dentro del Recinto Fiscalizado Estratégico le permite importar materia prima libre de impuestos para procesarla y exportarla como producto final a cualquier parte del mundo, pero a pesar de ello se da prioridad a los cafetaleros chiapanecos.
De los 170 mil sacos de 60 kilos (10 mil 200 toneladas) que se liofilizan en esa planta anualmente, más de la mitad se produce por pequeños y medianos agricultores de las regiones del Soconusco, Sierra, Selva y Norte del estado, explica el director de la planta de Cafés Especializados (Cafesca), Renán Chueiri.
Con una inversión de 6.5 millones de pesos, entre el 2014 y 2015 ha sido modernizada y ampliada su capacidad, además de la instalación de una planta de tratamiento de aguas residuales que evita que ésta vaya directamente a la red y por ende provoque contaminación al ambiente local o se derrame en los canales de navegación y dársenas del Puerto.
Es más, para la operación de la misma son utilizados bioenergéticos –combustibles– derivados de los residuos de la palma africana, el cascabillo, bagazo y borra del propio café que se procesa ahí mismo y madera triturada de mango, mientras que la ceniza sobrante es llevada a fincas cafetaleras en donde se utiliza como fertilizante orgánico.
“Ya no se utilizan combustibles del petróleo y aunque existen las calderas para ello; éstas solamente entran en operaciones una o dos veces al año para dar mantenimiento al equipo en uso”, explican técnicos.
En cuanto a las aguas residuales, mencionan que entran a una planta de tratamiento y posteriormente se pasa a la red dependiente del Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula (Coapatap), cumpliendo todas las normas marcadas por la Semarnat, Profepa, el Gobierno del estado y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Solamente en la planta de tratamiento se invirtieron 700 mil dólares y ninguna de las descargas va directo al mar”, precisan.
Esta planta, única en México, es considerada como la más moderna para la elaboración de café liofilizado en el mundo, totalmente automatizada y con certificados de calidad ISO 9001:2008, ISO 22000 (FSSC 22000) por garantizar la inocuidad, de producción orgánica, Fairtrade International, Rainforest Alliance, UTZ, Kosher y están en proceso los del Sistema de Gestión Integral ISO 14001 y OHSAS 18001.
Con una producción diaria de 13 toneladas de café liofilizado y empacado, desde Chiapas se exporta a Estados Unidos, Japón, Australia, Rusia, Ucrania, Polonia, España, Reino Unido y Canadá, entre otras naciones, pero también se comercializa en el país.











