La reforestación urbana en Tuxtla Gutiérrez no consiste únicamente en plantar árboles en espacios vacíos, sino en analizar las condiciones del entorno para garantizar que las especies puedan desarrollarse correctamente y no representen riesgos a futuro, señaló Jaqueline Acosta Guillén, secretaria de Medio Ambiente y Movilidad Urbana de la capital chiapaneca.
La funcionaria explicó que, personal de la Dirección de Proyectos Ambientales realiza recorridos desde inicios de año por distintos puntos de la ciudad para detectar áreas viables de reforestación en parques, banquetas y camellones.
Factores
Uno de los principales criterios es evaluar el espacio disponible y la cantidad de luz solar que recibe la zona, ya que en algunos puntos las copas de árboles ya existentes generan suficiente sombra, impidiendo el crecimiento adecuado de nuevas especies.
“Muchas veces la ciudadanía observa espacios vacíos y piensa que ahí puede sembrarse cualquier árbol, pero tenemos que analizar si realmente existen las condiciones necesarias para que sobreviva”, comentó.
Distribución
Indicó que en avenidas principales y camellones se opta principalmente por especies de menor tamaño, con el objetivo de evitar afectaciones a la visibilidad de los automovilistas y conflictos con líneas de alta tensión.
Sembrar árboles de gran tamaño bajo cables eléctricos, dijo, puede provocar que en algunos años deban ser derribados por representar riesgos, lo que termina afectando el esfuerzo de reforestación.
“Nos preocupamos por el bienestar del árbol”, señaló.
Espacios
El vivero municipal de Caña Hueca, uno de los principales centros ecológicos, trabaja exclusivamente con especies nativas de la región.
Sin embargo, aclaró que gran parte del inventario aún corresponde a plántulas o árboles menores a un metro de altura, por lo que estos todavía no pueden ser entregados o plantados en espacios públicos.
Ante la limitada supervivencia de los árboles plantados, el Ayuntamiento opta por ejemplares que superen los dos metros de altura, ya que tienen mayores posibilidades de resistir las condiciones del terreno y adaptarse a los nuevos espacios donde son colocados.











