La situación sobre la nutrición en Chiapas es bastante crítica, en los últimos años se han registrado altos niveles de sobrepeso en ciertas regiones, mientras que en otras prevalecen fuertes índices de desnutrición.
Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), en el 2006, Chiapas ocupó el segundo lugar en desnutrición en México, después de Guerrero. Este padecimiento es la décima causa de muerte en el estado.
La misma encuesta nacional reportó que de 118 municipios que conformaban el estado, 60 de ellos presentaron desnutrición severa, 36 con importante grado de desnutrición, 13 con moderada y dos con leve.
El director de la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Gilbert Vela Gutiérrez, manifestó que esto condiciona el desarrollo de la infancia, ya que los primeros años de vida son fundamentales en cuanto a nutrición para el desarrollo físico.
Incluso dijo que la desnutrición genera complicaciones posteriores que no sólo afectan al individuo que lo vive, sino también a las generaciones próximas, con una predisposición a desarrollar enfermedades crónicas degenerativas o no transmisibles.
Señaló que los resultados de la Ensanut 2012 y 2016 indicaron que la desnutrición crónica en Chiapas es alta, y refleja un retraso en el crecimiento ya que los individuos tienen una talla baja para la edad.
En el otro escenario, también en Chiapas el 11.4 por ciento de los adolescentes de 12 a 19 años presentan obesidad, según la Ensanut 2018, un problema que también se debe combatir.
El registro en cuanto a sobrepeso y obesidad en el estado fue de 8.3 por ciento, de los cuales el 11.4 por ciento se encuentran en la zona urbana y el seis por ciento en la zona rural.
El investigador indicó que la talla baja en niños menores de cinco años en Chiapas representa el 31.4 por ciento. En zona urbana asciende el 14.8 por ciento y en zona rural el 44.2 por ciento de los niños tienen reflejos del retardo en el crecimiento.
Vela Gutiérrez mencionó una serie de acciones y estrategias que desarrolla la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos en temas de nutrición y alimentación, como la realización de diagnósticos nutricionales en algunas comunidades de municipios cercanos a la región Metropolitana.
Trabajos que llevan a cabo en alianza con diferentes instituciones para abarcar mayor territorio y tener resultados más amplios; al igual que el monitoreo epidemiológico nutricional de escuelas de educación básica en Tuxtla Gutiérrez, un proyecto que desarrollan desde hace muchos años y ha arrojado mucha información.
Realizan también cursos y pláticas sobre alimentación y nutrición en algunos municipios, enfocados en la necesidad de trabajar en educación nutricional entre las familias, lo que hace relevante la coordinación institucional. Además desarrollan prácticas profesionales y servicio social de estudiantes de nutriología en diversos sectores: educativo, clínico, industria y proyectos de investigación.
A manera de propuesta, dijo que plantean el monitoreo o vigilancia del “estado nutricio” de los niños, niñas y adolescentes en Chiapas, a través de la implementación de un programa de vigilancia epidemiológica nutricional, en colaboración de dependencias de salud, con infraestructura y personal, y la facultad de la Unicach, con estudiantes y prácticas profesionales.
Implementar y evaluar programas de atención alimentaria y nutricional; programas exitosos de atención alimentaria, con desayunos escolares acordes a las regiones; contenidos de educación alimentaria y nutricional en todos los niveles de educación básica, con el apoyo de nutriólogos o prestadores de servicio social.
Crear un programa de promoción de la lactancia materna y alimentación saludable en los primeros mil días de vida para prevenir el desarrollo de enfermedades en la edad adulta. Incentivar la producción de alimentos en traspatio y en campo. Evaluar el impacto de los programas de alimentación y nutrición.
Es necesario la promoción de la actividad física en la educación básica, así como en espacios de esparcimiento a través de los ayuntamientos. Promover estrategias en todos los niveles de la cadena de suministro de alimentos para la reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos.
Datos oficiales reflejan que entre el 25 y 30 por ciento de la producción de alimentos se desecha o se desperdicia por diferentes condiciones, en todos los sectores productivos e incluso en los hogares.
De acuerdo a la FAO si se aprovechara ese porcentaje de alimentos que se desechan o desperdician, sería suficiente para erradicar el hambre, logrando uno de los objetivos para el desarrollo sostenible.
Gilbert Vela indicó que una propuesta a destacar es la de generar un Centro de Investigación y Monitoreo en Alimentación y Nutrición, para vigilar y monitorear el estado nutricio de la población, desarrollar y mantener una base de datos sobre producción, disponibilidad y acceso a los alimentos en la población, generar y evaluar programas de atención alimentaria y nutricional.












