La pandemia por Covid-19 incrementó el riesgo de que las personas padezcan estrés agudo o crónico, estrés post traumático y duelos inesperados, entre otros problemas de salud mental, no sólo en adultos, sino también en menores de edad que cambiaron su dinámica diaria a causa del cierre de escuelas.
La investigadora en el área de psiquiatría, María Elena Medina Mora, destacó que en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, antes de la pandemia una de cada diez personas sufría de un trastorno de salud mental, sin embargo, estas cifras repuntaron.
La experta señaló que la discusión se centra en los retos que el coronavirus trajo consigo: el más urgente es el incremento de los trastornos mentales en distintos grupos de edad, pero también la falta de servicios públicos para acceder a tratamientos correctos.
“En un contexto global, el 93 por ciento de los países del mundo interrumpieron sus servicios públicos de salud mental; esta situación refleja un contexto complejo, pues sienta las bases de la otra pandemia que deberá ser tratada por meses e incluso años después del Covid”, advirtió Elena Medina.
En México existe un rezago histórico en temas de servicios de salud mental pública, por lo que miles de mexicanos viven con algún trastorno que también reduce la esperanza de vida de la población, en algunos casos como la esquizofrenia, que es de hasta 10 o 20 años menos.
Causas de muerte
Elena Medina apuntó que la depresión, ansiedad, uso de sustancias y trastornos por uso excesivo de alcohol son las principales causas de muerte entre mexicanos asociadas a problemas mentales.
“La situación se dificulta cuando se analizan los datos de quienes pueden acceder o no a los tratamientos específicos.
“Las poblaciones marginadas de México son las que más padecen la falta de atención a los problemas de salud mental”, agregó.
Por último, la investigadora precisó que es necesario que las autoridades destinen mayores recursos para eliminar las brechas en la atención pública de la salud mental, pero también para quitar los estigmas y educar a la población sobre la necesidad de recibir tratamientos psicológicos.












