De acuerdo a las Estadi´sticas de Defunciones Registradas del Instituto Nacional de Estadi´stica y Geografi´a (Inegi), se presentó un aumento en la tasa de mortalidad durante el 2021, cuyas principales causas fueron enfermedades del corazón, covid-19 y diabetes mellitus.
La tanatóloga Blanca Alicia Gil Corona remarcó que los procesos de acompañamiento durante la muerte han sufrido modificaciones sustanciales debido al contexto de la pandemia: hospitalizaciones, aislamientos y estrés “complicaron la salud emocional”.
Muchos se enfermaron o fallecieron afectando “dos puntos medulares: la falta de rituales funerarios y de acompañamiento, ya que las personas no se podían reunir por el tema de los contagios y tampoco podíamos estar con nuestros familiares”.
De acuerdo al Inegi, durante el año pasado ocurrieron un millón 117 mil 167 defunciones registradas, en donde el 57.6 % correspondió a hombres y el 42.3 % a mujeres. Para los grupos de edad de 35-44, 45-54 y 55-64, la principal causa de muerte fue el covid-19; mientras que las causas de muerte respecto al sexo, los hombres murieron principalmente por esta enfermedad.
Acompañamiento y comunicación
Para la especialista en la salud mental, esta generación vivió cambios significativos en la forma de percibir y sobrellevar la muerte, por lo cual “es muy importante observar porque seguramente en algún momento va a impactar de manera significativa”.
Argumentó que familias enteras se enfrentaron y continúan enfrentando procesos de duelo relevantes sin contar con el asesoramiento y el respaldo adecuado, por lo cual “tenemos que buscar que hoy se tengan esos momentos y ese acompañamiento”.
Destacó que “lo que más daña a una pareja, a una familia o grupo de trabajo, es lo que no se dice, lo que suponemos, imaginamos y pensamos”, por lo cual una visita para hablar, escuchar o acompañar, el cómo nos sentimos por el fallecimiento de un familiar en contexto de pandemia, podría ser la diferencia.
Iniciativas como “decirle a un familiar: está abierto el panteón, ya podemos ir; me encantaría ir a ver a la abuela, al abuelo, llevarle flores o prefiero ir acompañada o ir solo, pero decirlo y expresarlo nos va a ayudar muchísimo, y en familias es una necesidad externar los sentimientos porque se vuelve un problema cuando no se verbaliza”.
Pero si la expresión es un problema, explicó que actividades como escribir cartas de despedida o ver películas y libros que traten de la muerte pueden ayudar a externar los sentimientos, sin embargo, lo mejor es acudir con especialista de la salud mental.
Reto tanatológico en NNA
“Imaginen que los menores solo vieron su casa, a sus papás y la computadora, no vieron nada más”, dijo la especialista. Dado el índice de fallecimientos, la orfandad también presentó un incremento, y Gil Corona explica que el sector de NNA presenta un reto que debe ser afrontado en el regreso a clases.
Sostuvo que la escucha y la mediación tiene que ser trabajada e implementada con actividades educativas y didácticas, pues “tenemos que mantenerlos ocupados y que puedan hacer cosas diferentes”.
Desde la perspectiva emocional, recomienda actividades como realizar un diario de las emociones, “si hay chicos que han tenido pérdidas importantes, pedirles que escriban, lo que ayuda a generar que las emociones se desarrollen de mejor manera, y si no les gusta escribir, pueden dibujar, explorar en la poesía, baile o música, de tal forma que abramos opciones de actividades”.
“El grave problema de las escuelas es que no se sabe hacer equipo entre los docentes”, por lo cual recomendó fortalecer los grupos de trabajo para generar actividades en conjunto que motiven a los NNA.












