Procesos, la clave de un buen café

Mejorar las técnicas trae beneficios económicos para los caficultores. Diego Pérez /  CP
Mejorar las técnicas trae beneficios económicos para los caficultores. Diego Pérez / CP

“No hay un café malo, sino procesos inadecuados”, aseguró Víctor Manuel Aguilar Castillo, coordinador de la licenciatura en Caficultura de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), sostuvo que los productores tradicionales pueden elevar la calidad y el precio de su grano sin necesidad de partir de cero.

El especialista explicó que cada caficultor ya posee una historia dentro de su sistema productivo, por lo que la labor de la universidad no es enseñar desde el inicio, sino mejorar las técnicas existentes para propiciar un beneficio económico.

Para Aguilar Castillo, producir café convencional termina “pegando” en el bolsillo del productor, mientras que las nuevas metodologías y procesos disponibles en el mercado ayudan a conseguir mejores ingresos.

Acompañamiento universitario

Subrayó que la Unach puede fungir como intermediaria con otras dependencias para que los caficultores accedan a certificaciones o sellos, aunque reconoció que el camino no es sencillo.

El acompañamiento universitario se centra en ser metódicos: reducir agroquímicos, evitar pesticidas y fertilizantes, y establecer revisiones técnicas periódicas para alcanzar un objetivo común.

Otro de los fenómenos que afecta al sector es el cambio climático, advirtió que el medio ambiente “está reclamando lo que nosotros hemos ocasionado”.

Tecnificación

No obstante, destacó que actualmente existe tecnificación en los cultivos, con variedades de café resistentes a enfermedades como la roya y la necrosis, aunque admitió que contra la naturaleza no se puede competir debido a su constante evolución y mutaciones.

Recordó que en 2012, cuando la roya comenzó a impactar las plantaciones, la situación fue complicada, pero se logró contrarrestar el daño gracias a la incorporación de variedades tecnificadas.

Ahora, afirmó, se cuenta con las herramientas necesarias para recomendar a los caficultores qué variedades implementar según cada región, con el fin de lograr mejores producciones, mayores ganancias y menores afectaciones.