La sequía de 2015 no afectó sino mínimamente las cosechas de maíz, dijo el secretario del Campo, José Antonio Aguilar Bodegas, quien agregó que las pérdidas fueron aproximadamente de un 20 por ciento, por lo que incluso pudo abastecerse al vecino estado de Tabasco, donde sí hubo mayor pérdida.
El titular de la Secretaría del Campo (Secam) indicó que las pérdidas por sequía, tanto comerciales como de autoconsumo, fueron de un 20 por ciento. Esto no afectó los contratos de abastecimiento que se tenían pactados con empresas como Buenaventura, Avimarca y Maseca.
La estabilidad de Chiapas en el cultivo de maíz fue palpable al ser éste uno de los proveedores del estado de Tabasco, que sí tuvo mayores pérdidas de grano. Sí hubo pérdidas pero no fueron totales.
Las disminuciones se dieron en las primeras cosechas, que se vieron afectadas debido a una canícula inusualmente larga que duró hasta 52 días, pero el resto de la cosecha se salvó, tuvo agua con las lluvias de los meses de septiembre y octubre.
Gracias a estas lluvias es que se alcanzó a recuperar la mayor parte de las cosechas y se logró un mejor llenado del grano. Lo que se perdió se cuantifica en 40 mil hectáreas que ya están pagándose por medio del seguro catastrófico.
La producción comercial se estima que fue de 280 mil toneladas y de entre 400 y 450 mil toneladas de autoconsumo. Esta última es más difícil de cuantificar, se trata de una estimación entre la siembre y la cosecha de lo que se va a levantar, según explicó José Antonio Aguilar Bodegas.











