Productores de miel en Chiapas dieron a conocer que, aunque parezca increíble, la producción está muy relacionada con el clima de la entidad, ya que depende principalmente del manejo integral de la colonia, la genética de abejas utilizadas y de las variantes climatológicas.
Para este último, la ocurrencia de heladas, sequías, huracanes, entre otros, afectan severamente la apicultura.
De acuerdo a la información oficial, la producción de miel en México durante 2019 fue de 61.9 mil toneladas.
Chiapas, por su parte, pasó de colaborar con cinco mil 213 a cinco mil 500 toneladas.
Mientras que, a nivel internacional, México actualmente está situado dentro de los 10 mejores países productores de miel.
Félix Enrique Mandujano Corzo, apicultor chiapaneco, dijo que esta actividad en la entidad ha sido redituable, ya que además de la presentación de la miel, han creado productos para distribuirse a nivel nacional, sin embargo, ha tenido que sortear muchos problemas.
Recordó que en 1989 se dio el proceso de africanización, por lo que muchos productores perdieron sus colmenas, y en 2011 volvió a retomar esta actividad con la que ha logrado consolidar una marca.
Los apicultores indicaron que la actividad está directamente relacionada con la ganadería, ya que son las abejas las encargadas de polinizar las plantas y el mismo zacate del que se alimenta el ganado.
“Todo este proceso está relacionado, lo mismo ocurre con el resto de las plantas que también consumimos los seres vivos, por lo que la apicultura y las abejas son fundamentales para la flora, así como la preservación de la fauna”, comentó.
La producción de miel en Chiapas estimada en unas cinco mil 500 toneladas, son de más de mil 500 apicultores, lo que representa unas 160 mil colmenas, aunque la importancia de las abejas no radica en la cantidad de miel, sino que su existencia son clave para la conservación de la biodiversidad y el ecosistema.
Actualmente Chiapas ocupa el cuarto lugar entre los principales productores de miel a nivel nacional y es uno de los principales en la producción orgánica.
Actualmente se ha reducido la presencia de las abejas africanas, pero su genética llegó para quedarse y para disminuirla los apicultores genetistas usan la abeja europea, que son dóciles y muy productivas, beneficiando a los productores.












