El proyecto Biodiversidad y Paisajes Agrosilvopastoriles Sostenibles (BioPaSOS) es implementado en Jalisco, Campeche y Chiapas desde el 2016, con el objetivo de fortalecer los marcos institucionales y de políticas para promover prácticas agrosilvopastoriles que mejoren la productividad y el ingreso familiar, la conservación de biodiversidad y reduzcan la vulnerabilidad climática en paisajes ganaderos.
Así se dio a conocer en el foro virtual Intercambio de Experiencias de Productores, asociados al proyecto BioPaSOS e implementado por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), entre otros organismos nacionales e internacionales.
Se enfoca en promover prácticas sostenibles para la producción ganadera con un enfoque en la conservación de la biodiversidad y en los aportes que puede hacer la ganadería sustentable para reducir los impactos negativos del cambio climático.
Se trata de cambiar los sistemas productivos extensivos con la promoción de prácticas agro y silvopastoriles para reducir la presión que se ejerce sobre la vida silvestre.
Héctor Carrillo Martínez, productor originario del ejido Ricardo Flores Magón, municipio de Villaflores, comentó que trabajan en la reproducción y crianza de ganado bovino, principalmente para la obtención de leche y posteriormente la elaboración de quesos.
Conscientes de que esta actividad es el sustento de su familia, consideran importante que sus prácticas sean amigables con el medio ambiente, de forma que puede conservarse al paso de los años con resultados favorables.
Con el proyecto han aprendido a desarrollar nuevas técnicas en la ganadería; pudieron elaborar un calendario de vacunación para el ganado, de gestación, desparasitación y una estrategia para la alimentación.
La biodiversidad que se tiene en los bosques se debe cuidar y procurar a la hora de realizar las actividades de la ganadería, pensando en que las próximas generaciones puedan contar con los mismos recursos.
El coordinador regional del proyecto BioPaSOS en Chiapas, José Antonio Jiménez, enfatizó que muchos productores han fortalecido sus capacidades en la parte de transformación y valor agregado a los productos obtenidos de una ganadería diferenciada.
Se sabe que el cuello de botella es la comercialización de los productos generados, por lo que lograr productos diferenciados permite incursionar en nuevos mercados.
Destacó que en la implementación del proyecto no sólo se involucran los productores, sino sus familias, quienes aprenden la importancia de conservar la biodiversidad.












