En Tapachula, la venta de productos o supuestos medicamentos “milagrosos” va en aumento. En los mercados San Juan, Sebastián Escobar y 5 de Mayo, así como en las calles aledañas hay espacios ocupados por este tipo de comercios; algunos incluyen productos naturistas, otros en canastos o pequeños locales que mantienen altas ventas, ante la omisión de las autoridades sanitarias que pasan por alto los riesgos que implica para la salud pública el auge de mitos que señalan supuestas mejorías en enfermedades a veces incurables o resultados “fantásticos” para bajar de peso.
Y es que ante esos supuestos beneficios de los productos milagro, muchos en algún momento y ante la desesperación o la facilidad para adquirirlos, han sido víctimas de esa publicidad ya sea por parte de familiares, vecinos o amigos, quienes comprado los productos que difícilmente traerán el beneficio que prometen.
“Esos mitos que ponen la cura en lo que dicen ser medicamentos, atraen a muchos que buscan una cura milagrosa en un producto que todo lo puede; va desde la cura de la obesidad, bajar de peso, cambiar hábitos de alimentación, enfermedades como la diabetes, el cáncer y el Sida y más recientemente el covid-19, entre otros”.
Se indica que “pueden ser atendidos con esos productos, y si son acompañados de supuestos testimonios de personas que lo han utilizado, los que dicen estar completamente satisfechos, los hacen atractivos”.
Por el contrario, de acuerdo a instituciones de salud que han atendido a personas con secuelas por consumirlos, estos contienen sustancias prohibidas para el consumo, dando como consecuencias hipertensión, cálculos renales, daños hepáticos.
No obstante, mientras las instituciones de salud recomiendan tomar precauciones, la gente sigue suministrando sin prescripción médica ungüentos, brebajes y jarabes “naturales” que venden en las calles como cura para todos sus males, que en algunos casos atentan contra su salud al presentarse síntomas graves que los llevan al hospital.












