La docente e investigadora Irma Perez Cancino definió que como consecuencia de las tendencias del mercado y la alza de precios de los combustibles, el incremento promedio de los productos de la canasta básica, de diciembre del 2016 a enero del 2017, ha sido de alrededor del 25 por ciento.
El aumento a la gasolina no sólo afecta a las empresas, sino que afecta aún más los bolsillos de la población porque es el producto con más peso en la canasta básica. Según el Índice Nacional de Precios al Consumidor, que mide el INEGI, su mayor cotización repercute sobre la inflación y otras mercancías, tales como los productos de primera necesidad.
Aunado a esto, el poder adquisitivo de la población ha disminuido, en contrapeso con el desempleo, que ha crecido. De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), el jitomate, huevo, leche, tortilla, azúcar, calabacita y cebolla, productos que forman parte de la dieta principal de la población mexicana, llegaron a aumentar hasta un ocho por ciento para el comienzo del primer mes del 2017.
Gastos
Aunque las estadísticas no reflejen grandes cifras muy notorias, la investigadora también de la EBC Tuxtla, indicó que cuestan casi el doble de lo que costaban en diciembre de 2016. Ante esta situación lo recomendable es reducir los gastos de esparcimiento y recreación, evitar gastos innecesarios y comprar sólo aquello que sea sumamente necesario.
El precio de la canasta básica se ubica entre los 2 mil 800 y 3 mil pesos. La analista define que la tendencia en el aumento de las gasolinas, se vio claramente reflejada en el costo de los productos de primera necesidad.











