¿Profecía autocumplida?

"En los discursos oficiales, gobernantes y legisladores dicen que es muy pronto para hablar de la sucesión presidencial en 2012. Lo cierto es que tras bambalinas ya todos los actores políticos operan en función de esa fecha. Tiempos adelantados que tienen su incidencia en la opinión pública y que nos dan un indicador de las fortalezas y debilidades de cada partido político.

Habrá que estar atentos de contar con dos o tres candidatos competitivos y de calidad, pues sólo de esa manera el país mantendrá la pluralidad política que ganó a partir de la alternancia. Huelga decir que de ese fenómeno, de una elección con dignos contendientes, depende el equilibrio de fuerzas en el Poder Legislativo, un esquema que permita los contrapesos.

Sea por lo que ha hecho o por lo que ha dejado de hacer, el PRI logró ubicar a uno de sus candidatos a la cabeza de la carrera por la Presidencia de la República. La situación parece difícil de remontar dada la situación de los dos más cercanos competidores: el PRD y el PAN.

El PRD ha logrado colocar dos candidaturas creíbles y competitivas, lo cual parecería una ventaja; sin embargo, pelearse entre ellos acarrearía una inevitable ruptura al interior del partido. Más de un perredista está preocupado ante tal escenario, que en caso de presentarse, anularía las posibilidades de la izquierda en su conjunto.

El competidor lerdo en esta carrera es el PAN. A estas alturas, aunque las encuestas perfilan a algunos personajes conocidos como viables, ni en la opinión pública ni en los circuitos del poder se toman en serio las opciones blanquiazules ventiladas hasta la fecha.

Ha dicho el presidente Felipe Calderón que nada está escrito y se pone a sí mismo como ejemplo de un aspirante poco posicionado que finalmente alcanzó al puntero. Sin embargo, la diferencia es que la ""caballada"" de Acción Nacional se ve más flaca en esta ocasión.

Cobra fuerza la especie de que el PAN tiene perdido el 2012, dado el desgaste de los últimos 10 años de gobierno. El derrotismo de algunos panistas pareciera corroborar la creencia. De volverse cierta tal versión, sin candidatura presidencial viable, este partido no sólo perdería Los Pinos, sino también la fuerza necesaria para mantener presencia en los escaños legislativos una vez que se renueven el Senado y la Cámara de Diputados.

Si la profecía panista se convierte en autocumplida no serán tres sino dos los competidores en la carrera presidencial del 2012. Y si el PRD colisiona consigo mismo, no serán dos sino uno. Preferencias electorales aparte, al país no le conviene tal escenario que nos recuerda más bien a tiempos pasados. (El Universal)

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