Desde hace varias semanas a través de las redes sociales la población chiapaneca ha externado su molestia no solamente por el incremento al costo de la gasolina, sino también por la negligencia que tiene la delegación de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), para revisar que las bombas despachadoras del combustible den litros completos, denunció Julio César Cancino Cancino, presidente de la fundación Filantrópicos Unidos por México.
Las inconformidades también están centradas en que la dependencia federal no coloca ninguna señalética o números telefónicos en las gasolineras, a fin de que la población externe su molestia.
Esta situación derivó en que el presidente de la fundación solicitara una audiencia con el funcionario estatal; ya en la reunión establecida, al interior de la Torre Chiapas, el nuevo delegado de la Profeco, Francisco Vladimir Estrada Ramírez, reveló que desde el mes de diciembre ya no realizan ni “barridos” ni verificaciones de oficio.
Sólo atenderán a petición de parte las quejas y darán cinco días al proveedor para subsanar el problema, a fin de mejorar la imagen del servidor público y que no haya discrecionalidad o corrupción de las partes involucradas.
Justificó que, con base en el Reglamento de la Profeco, la delegación no tiene injerencia alguna en la supervisión de las bombas de gasolina; esta actividad la realiza, únicamente, la Dirección General de Verificación de Combustibles, que se encuentra en la Ciudad de México.
En Chiapas solamente se reciben las quejas de las personas que sienten que no reciben “litros de a litro”, apenas y fungen como una ventanilla de atención porque, en algunos casos, ni ellos se enteran de los operativos que vienen de la Dirección General.
Quejas
Cancino Cancino recordó que parte de las denuncias que ha recibido provienen de municipios como La Concordia, San Cristóbal de Las Casas, Yajalón, Chilón y Ocosingo, donde la población ha informado que el precio al litro de la gasolina ha llegado hasta los 22 pesos, lo que se traduce en un duro golpe para la economía familiar.
Aunque el precio está liberado para este combustible y que la dependencia encargada de atender el tema es la Comisión Reguladora de Energía (CRE), dijo que se trata de un “abuso de los empresarios de las gasolinas”.
Pese a toda esta problemática, Emerit Aguilar Gerónimo, presidente de la Unión de Empresarios Gasolineros del estado de Chiapas, aseguró que existe la capacidad en el estado para poder competir con las marcas internacionales que también ofrecen el producto; incluso, está el compromiso de que los 120 socios que aglomeran a dicha organización, puedan establecer alianzas con otras compañías a fin de mejorar el servicio que se da a los clientes.
Sin embargo, con base en las declaraciones que ha emitido Cancino Cancino, en la entidad se han observado algunas variaciones que van de los 50 a los 73 centavos en el costo del combustible, dependiendo la marca, lo que no es bueno en ningún sentido para el bolsillo de los ciudadanos.
El presidente de la fundación, cuyos objetivos están centrados en la atención de demandas sociales, puntualizó que hasta el momento se desconoce los resultados de las inspecciones de la Profeco Chiapas, en relación a las bombas despachadoras.
De acuerdo con los cálculos que ha hecho el líder social, en 10 litros de gasolina que se vende a la población, algunas gasolineras en el estado solamente entregan ocho, lo que se traduce en que los usuarios pagan entre 39 y 40 pesos más de lo que reciben.
“Es un beneficio ilícito de los empresarios, ante esto no podemos quedarnos en una actitud de silencio, de ignorar los hechos. Si vamos acorde a la política del presidente, Andrés Manuel López Obrador, de entrar a la transformación de México, porqué no coadyuvar a que así sea”, complementó.
Números
Increíblemente, desde que el nuevo delegado de la Profeco llegó al cargo -en diciembre del año pasado-, sólo hay una denuncia registrada sobre la entrega de litros incompletos. No reveló más información a que estación corresponde, por cuestión de protección de datos. La queja está en proceso de análisis en la Ciudad de México.
Las molestias que se presentan en redes sociales -aunque generan inconformidad entre la población-, no se revisan; sólo se atienden aquellas que marcan puntualmente donde está la gasolinera que no vende litros completos, previo registro de ticket de compra, número de estación, y la denuncia hecha en el sitio web o en el número 01800-468-8722.
Lo que ahora se espera para atender la problemática de la población, es que las organizaciones civiles se integren al Consejo Consultivo que tiene la Profeco, de lo contrario, las demandas de los usuarios no serán escuchadas.












