La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) sigue sin atender el robo de combustible en gasolineras, sigue haciendo caso omiso, sin clausurar y boletinar a los establecimientos que despachan litros incompletos a los automovilistas, aseguró la Cámara Estatal del Autotransporte en Chiapas.
Teniendo como contexto el tema del “huachicoleo”, el robo de combustible en las gasolineras en las bombas despachadoras no son tema ajeno a este tipo de prácticas, siendo que representa una merma económica de al menos 100 millones de pesos al mes para el sector transportista, sostuvo al respecto el dirigente de dicha cámara, David Fonseca Cartagena.
Comentó que esta situación se suma al hurto de lo ductos de Pemex y misma que ha descubierto una gran corrupción, por lo que teniendo este escenario piden de nueva cuenta la intervención de la Profeco para entrar en acción y desmantelar esta actividad ilícita en Chiapas, situación que aún no se ha visibilizado.
De nueva cuenta, dijo, los transportistas organizados alzamos una vez más la voz contra esta irregularidad que es un “secreto a voces” pero el robo de gasolina en estos establecimientos es “un robo en despoblado” prácticamente.
En este sentido, pidió a la dependencia que es de su competencia realizar las investigaciones pertinentes y en caso de detectar anomalías en este tipo de establecimientos, sancionar conforme a la ley y boletinarlos para que la gente sepa en donde se comete este delito.
Reiteró que por litro se pierde por lo menos entre un 15 a 20 por ciento, es decir de 3 a 4 pesos en promedio, “es lo que nosotros como sector hemos calculado, sin embargo, la cifra de 100 millones de pesos puede subir al ser el hurto de manera general, a todos los que poseen un automóvil en el estado”, expresó el líder gremial.
Señaló que al circular en el estado 40 mil unidades de transporte, las pérdidas anuales son millonarias, ya que por litro se pierde por lo menos de un 15 al 20 por ciento.
Finalmente, expresó que de poco o nada sirvió la entrada de las nuevas franquicias si se siguen manifestando las mismas prácticas que se suman a la ola de corrupción que representa el “huachicoleo” actualmente.












