Programa de precios beneficia a productores

En los últimos años la producción de maíz ha decrecido, derivando en el incremento de la importación. CP
En los últimos años la producción de maíz ha decrecido, derivando en el incremento de la importación. CP

Manuel González, productor de maíz y frijol en Cintalapa, consideró que el programa federal de precios de garantía de más de 15 mil millones de pesos para apoyar a pequeños productores del campo con la compra justa de sus cosechas, beneficiará de forma considerable.

Comentó que en temporada venden hasta en cuatro pesos el kilogramo de maíz, mientras que el “coyote” lo ofrece hasta seis pesos, y cuando escasea lo suben hasta en ocho, lo que evidentemente sólo beneficia a ellos y no a los productores.

Algo similar ocurre con el frijol: en temporada lo venden hasta en 15 pesos, pero los “coyotes” lo ofrecen hasta en 25 y más en tiempo de escasez.

Señaló que para los pequeños productores este tipo de anuncios de precios de garantía significa un verdadero apoyo.

Sin embargo, a decir de algunos especialistas, la interrogante es si esta estrategia será suficiente para alcanzar la autosuficiencia alimentaria y si será equitativo entre los que tienen o no terreno propio.

En su caso, cuenta con la extensión de terreno mínima requerida por el Gobierno Federal para acceder a algunos apoyos, como la entrega de fertilizantes y otros estímulos para el campo.

Por el contrario, Paulino Antonio Ríos, productor de la misma zona, comentó que por no tener terreno propio no es beneficiado con algunos programas, dado que hoy día solicitan que en la entrega de recursos para la siembra se presente el título de Procampo.

La falta de proyectos para la capacitación y mejoramiento de las producciones ha hecho que la importación del maíz haya incrementado 136 por ciento en los últimos nueve años, al pasar de 7.3 millones de toneladas en 2009 a 17.2 toneladas en 2018.

Para compensar este déficit, en la siembra ha comenzado en los últimos años la introducción paulatina de maíz modificado genéticamente o transgénico, además de que la utilización de glifosato, herbicida de alto impacto, se ha vuelto cada vez más popular en el país.

Sin embargo, esto ha derivado en la contaminación de maíces criollos o endémicos, afectando la diversidad de estas semillas; además de que este tipo de maíz transgénico ha sido asociado a la aparición de linfomas, daño renal, hepático e incluso a males congénitos.

El presidente de la asociación civil Bosques y Gobernanza manifestó que nuevamente el recurso federal se destina a otros rubros de los que deben ser fortalecidos.

“Destinar cada vez más recurso al campo no ha sido buena estrategia, porque como es el caso de Chiapas, desde hace 40 años dejó de ser un fuerte productor de maíz, café, frijol y otros.

“Se han acabado en un 80 por ciento los sistemas forestales, por lo que nuevamente los recursos están derrochándose y se deja de lado la atención de las fortalezas como lo es el bosque o los recursos hídricos”, finalizó.