La mala construcción de calles en administraciones pasadas está pasando la factura al gobierno actual y son más de cinco socavones que deberán ser atendidos con recursos que no hay. “Seguramente van aparecer más”, dijo el edil capitalino al supervisar los trabajos en la 9a Sur y calzada Caminera de Tuxtla.
Una tubería de plástico, delgada y rota, así como un pavimento de unos 10 centímetros de espesor, saltan a la vista en el socavón de la 9a Sur y calzada Samuel león Brindis, en la capital chiapaneca. No se sabe a ciencia cierta si la tubería se rompió y con la fuga del agua la tierra se reblandeció o si el delgado pavimento se quebró y con la presión la tubería se rompió.
Lo cierto es que ambos problemas fueron heredados al gobierno actual. Y ya van al manos cinco socavones. “Seguramente van aparecer más”, dijo el edil capitalino Carlos Molano Robles.
El primero apareció en la Avenida Central y 5a Poniente de Tuxtla. Luego otro en San Roque. Siguió el de la 9a Sur. Pero además surgieron otros en Los Pájaros, Lomas del Oriente y San Francisco.
El alcalde tuxtleco lamentó el descuido en la construcción del embovedado que técnicamente no es correcto para evitar este tipo de problemas en sitios como este donde a diario circulan miles de autos y cientos de peatones.
Indicó que los trabajos de reparación en este lugar llevarán al menos una semana, pero se esperará una más para el secado del concreto. Adelantó que en la Avenida Central y 5a Poniente ya se terminó la obra, pero la vía seguirá cerrada siete días más para un secado óptimo y que el cemento no se quiebre. Por ello pidió paciencia y comprensión de la ciudadanía.
Al referirse al caso de Lomas del Oriente, Molano Robles dijo que el problema de fondo es mayor y requiere incluso la construcción de un muro de contención.
Finalmente citó el embovedado de San Roque, cuya obra oscila los 50 millones de pesos. “Avanza muy bien”. remató.












