Este martes inició la edición número 13 de la Expo Anual de Bonsái, organizada por la Asociación Chiapaneca de Bonsái Kokoro no mori, en el Centro Cultural Universitario de la Rectoría de la Unicach, con más de 100 ejemplares y diversas actividades sobre este arte.
Óscar Ruiz Rosas, presidente de la asociación, comentó que el objetivo es promover el arte del bonsái en Chiapas. En la expo participan alrededor de 15 miembros de la asociación, con árboles que han cuidado desde hace más de una década, además, indicó, se realizarán talleres, conferencias y recorridos guiados.
Mencionó que algunos de los árboles son originarios de varios puntos del país, pero la mayoría son especies endémicas del estado para lograr su supervivencia, bajo las condiciones climáticas propias de la región.
Explicó que el cuidado de estos árboles depende del sustrato, que es la superficie en la que vivirá el árbol, utilizada en las macetas, las cuales deben ser también especiales, a fin de conservar su tamaño en miniatura. En sí, todo el proceso de cuidado y conservación debe ser muy riguroso.
Refirió que el cuidado a largo plazo es costoso, porque es un proceso de varios años, con materiales especiales para el alambrado de sus ramas, por ejemplo, y lleva muchas horas de dedicación; por ello, pocos venden sus árboles ya que difícilmente se pagaría el precio real.
En este sentido, indicó que los árboles que venden en parques, supermercados y plazas, como bonsái, no lo son, y se puede saber por los precios tan bajos en que los ofertan, sin embargo, dijo que todos los árboles son sujetos a poder trabajarlos como bonsái, pero se requieren los materiales adecuados.
Destacó que de los árboles que se exponen en el evento, algunos tienen entre 10, 15 y hasta 20 años de cuidados, mientras que el más antiguo es un tamarindo de 30 años. Mencionó que los árboles mejor cuidados constantemente son revisados, fertilizados, protegidos de plagas, se les recortan sus hojas y alambran sus ramas.












