Benjamín Cantoral Marina, cirujano y urólogo del Hospital de Especialidades Pediátricas de Chiapas, recomendó a los padres y madres de familia de niños recién nacidos a realizar una higiene genital gentil y evitar bajar la piel prepucial antes de los dos años para evitar anillos fimóticos o infecciones urinarias.
En este sentido, explicó que la fimosis es una estrechez de la piel prepucial, lo cual es normal en todos los niños hasta cierta edad, como a los dos o tres años, en donde el 90 por ciento ya puede retraer su piel para la exposición del glande, pero es anormal cuando se dificulta la retracción del pene causándole dolor.
Para este problema existen tratamientos tópicos que pueden hacer que la piel estrecha se haga más elástica y cuando está indicado un tratamiento quirúrgico llamado circuncisión.
El especialista comentó que crecer con fimosis en la etapa adulta implica tener erecciones y relaciones sexuales dolorosas e incómodas, por lo que es necesario que se tomen las medidas necesarias a temprana edad. Pero se debe promover la limpieza de la punta del pene sin retraer la piel, una situación que ya está prescrita.
Por lo regular, dijo, los pacientes ya llegan con un problema urológico y se tiene que hacer el procedimiento de quirúrgico en la etapa neonatal, es decir recién nacido, el cual tiene una recuperación de siete a 10 días.
“Es normal encontrarlo en el recién nacido, todos nacen con fimosis porque está protegiendo al glande, por ello es erróneo y no es una buena indicación tratar de bajar esa capa de piel a temprana edad y hay que esperar por el contrario, efectos fisiológicos del recién nacido como erecciones pequeñas que van desprendiendo poco a poco la piel que está adherida a la cabeza del glande”, expresó.
Sin embargo, alrededor de los dos años es imposible retraerlo y si se presenta una infección urinaria u otras infecciones locales, el médico recomendó acudir al urólogo pediatra para determinar si es necesario o no realizar un tratamiento adicional.











