Elam Náfate * CP. La Fundación Produce Chiapas busca realizar la transferencia de tecnología en el cultivo de tomates indeterminados bajo los sistemas de producción tradicional y orgánico, con lo que buscan un incremento en la producción de 18 al 20 por ciento.
Además del impacto económico, esta actividad traerá consigo beneficios en el impacto ambiental, ya que se pretende disminuir el uso de agroquímicos convencionales, privilegiando el uso de productos de base orgánica que cuidan el medio ambiente y ponen en menor riesgo los trabajadores y consumidores finales, señaló la fundación.
Señala además que esta transferencia de tecnología en el cultivo de tomates indeterminados bajo los sistemas de producción tradicional y orgánico, en diferentes estructuras de invernaderos en las tres regiones productoras del estado Fronteriza, Centro y Frailesca-, ha sido ya una experiencia exitosa en el 2009.
En ese año se establecieron seis parcelas demostrativas de tomates indeterminados, donde el principal objetivo fue el demostrar la forma más eficiente y sostenible de cultivar tomate indeterminado en las estructuras con la que disponen los productores cooperantes.
El modelo fue basado en el uso de sistema de riego por goteo y la utilización de acolchado plástico color plata-negro, se utilizaron los materiales de siembra Anibal, El Cid y Loreto; en tres parcelas se manejaron injertos (maxifort, multifort y criollo de la región) con producción en bases orgánicas y en tres parcelas de forma convencional, realizando aplicaciones de fertilizantes orgánicos como base (bocashi y lombricomposta) y posteriormente realizando aplicaciones de productos comerciales.
Señala además que con el uso de la tecnología tradicional, los sistemas de producción de tomate convencionales han provocado la contaminación y degradación de los recursos naturales.
El cultivo de tomate a cielo abierto se vuelve cada vez más incierto por los riesgos de pérdidas por plagas, enfermedades o fenómenos climatológicos.
Todavía no se dispone de los conocimientos técnicos para hacer más eficiente la producción de tomate indeterminado, por lo que se están sub-aprovechando las estructuras de casa sombra e invernaderos instalados.
Como resultado, después del uso de la tecnología generada transferida, los productores cooperantes, así como los que recibieron los cursos especializados, están preparados con las herramientas para desarrollar por su propia iniciativa el cultivo de tomates indeterminados en las estructuras de casa sombra e invernaderos que disponen en sus localidades.











