Investigadores del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) continúan presentando a productores de pequeña y mediana escala, los resultados positivos que tiene que aplicar la agricultura de conservación, sistema sustentable donde la diversificación de cultivos, a través de relevos, rotaciones, asociaciones, entre otros, es un componente básico.
Rodolfo Vilchis, coordinador de investigación del Hub Chiapas del Cimyt, destacó que para ello ha sido fundamental la red de plataformas de investigación del centro y sus colaboradores, una de las redes de investigación agrícola más relevantes a nivel mundial.
Mencionó que los resultados de cinco años de evaluación sobre técnicas agroecológicas de fertilización nitrogenada sin químicos, ha sido posible observar que a partir del segundo año, los mayores rendimientos de maíz han sido obtenidos en donde se ha sembrado en relevos con canavalia y dolichos.
Con respecto a las dosis de nitrógeno, la de 90 kilogramos de nitrógeno por hectárea (N/ha), aplicada en los sistemas maíz-canavalia y maíz-dolichos, a partir del segundo año, ha superado el rendimiento del maíz en monocultivo fertilizado con 180 kg N/ha.
Destaca también que la dosis de 18 kg N/ha aplicada en maíz-canavalia, a partir del tercer año, ha superado el rendimiento alcanzado por el maíz en monocultivo con dosis de 180 kg N/ha.
Con respecto al manejo agronómico, refirió que se estableció el sistema de cero labranza con rastrojo como cobertura del suelo (parcial) para contrastarlo con los tratamientos de monocultivo de maíz, donde se siguió implementando el sistema de labranza convencional que prevalece en la zona.
Con respecto a las dosis de nitrógeno, los investigadores señalan que los mayores rendimientos fueron obtenidos con 180 kilogramos de nitrógeno por hectárea (kg N/ha); sin embargo, puntualizan que la dosis de 90 kg N/ha, aplicada en los sistemas sembrados con leguminosas, superaron en rendimiento al sistema convencional fertilizado con 180 kg N/ha.












