El constante aumento que han tenido los insumos como el gas y el maíz a nivel internacional, a lo largo de las últimas semanas, puede generar (antes de que concluya el 2021) un nuevo ajuste en el precio del kilogramo de la tortilla, advirtió Agustín Figueroa Flores, presidente de Tortilleras Unidas Trinitaria.
Al consultar el momento exacto y la cantidad que subirá este alimento básico, explicó que aún no hay fecha ni cantidades, todo dependerá del nuevo acomodo que hagan las grandes harineras en la venta por tonelada.
Lo preocupante de toda esta situación, dijo, es que el impacto más significativo se reflejará en los bolsillos de la población, aunado a otras consecuencias que se resentirán en las microempresas, las cuales pasaron de una “terapia intensiva” (por tantos cambios) a colocarse en el borde del colapso.
“Muchos negocios están cerrando, ya no se puede. Entre los agremiados hay tanta desesperación que entonces están tomando las rutas (de distribución), creen que se está engañando bajando sus costos, cuando en realidad ellos están poniendo mano de obra, tiempo, infraestructura, locales y no están sacando un margen de ganancia”, refirió.
Siempre que se presenta un reajuste en el kilogramo de la tortilla, enfatizó Figueroa Flores, el señalamiento va directo hacia los pequeños industriales, sin embargo, la ciudadanía debe entender que ellos forman parte de un grupo transformador. Los costos finales dependen del comportamiento que tengan los insumos básicos que se requieren para fabricar el alimento.
Para ayudar al gremio (si es que eso pretenden las autoridades), puntualizó, la tortilla tiene que ser incluida dentro de la canasta básica. Adicional a ello, debe existir un trabajo coordinado con los tres niveles de gobierno para establecer controles en los municipios, a fin de que haya seguridad, limpieza y calidad en el producto, debido a que se ha notado un crecimiento desmedido de las motorrepartidoras.
“Seguimos cada vez más a la deriva, con preocupación. Efectivamente, a principio y fin de año hacen un reacomodo, los precios siguen aumentando en el mercado internacional de granos y del maíz. Seguimos en espera de qué va a ocurrir”, señaló.
La vulnerabilidad de la industria de la masa y la tortilla, consideró, ha provocado que algunos empresarios analicen qué tan viable es continuar con el negocio, debido a que conforme pasan los años se vuelve menos rentable y sólo están trabajando para las grandes industrias.












