Para frenar la ya documentada contaminación en el Parque Nacional Lagunas de Montebello, generada —principalmente— por la activad humana, la Asociación Nacional de Profesionales en Resiliencia, Gestión de Riesgos y Protección Civil, A. C., en Chiapas, propuso la implementación de 29 plantas tratadoras de agua de bajo costo sobre la cuenca del Río Grande.
El presidente de la asociación, Romeo Palacios Suárez, en una conferencia de prensa expuso que tanto la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como el Tecnológico Nacional de México (TecNM) han documentado la grave contaminación en más de la mitad de las 60 lagunas que conforman esta Área Natural Protegida (ANP).
Específicamente, dijo que hay una una proliferación descontrolada de algas fitoplanctónicas, con daños en las masas de agua afectadas, debido, principalmente, al aporte de aguas residuales de localidades como Comitán de Domínguez y 29 comunidades rurales que se encuentra en las riberas del Río Grande, el cual alimenta a éstas.
También se documentó un uso indiscriminado de agroquímicos, muchos de ellos de procedencia guatemalteca, las cuales son ilegales y no están autorizados por las normativas mexicanas.
Una consecuencia de esto ha sido el cambio en la coloración de las lagunas, y, a largo plazo, puede poner en riesgo no solo las actividades económicas de las comunidades tojolabales, sino también comprometer su salud.
Plantas de tratamiento
La propuesta de la asociación es la implementación de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) en 29 comunidades aledañas al río, y que funcionen por gravedad.
Estas se desarrollan en cuatro pasos: 1) un pretratamiento (desarenador); 2) un tratamiento secundario implementando tecnología mexicana patentada (electro-floculación iónica de bajo voltaje); 3) un tratamiento terciario a través de filtros, y 4) una disposición final en humedal, para reintegrarse al afluente.
A través de esto se haría posible la retención, control y purificación de aguas fluviales y pluviales que arrastran las impurezas de las zonas rurales y urbanas. Además, no funcionarían con tecnologías que impliquen mucha energía, reduciendo así los costos de operación y beneficiando a los 240 mil habitantes que se encuentran en las márgenes de la rivera y los lagos.
Por último, el presidente de la asociación civil hizo un llamado a las autoridades a fin de efectuar una estrecha vigilancia en el uso de los agroquímicos que son traídos del país vecino.
Esta ANP se ubica en una región hidrológica de alta riqueza biológica, en la que se encuentran más de 157 especies de orquídeas, así como más de 93 especies de hongos. Es un sitio de alta biodiversidad.












