Dentro del proceso migratorio, un grupo que es sujeto a múltiples vulnerabilidades son las mujeres y las niñas, es por ello que investigadoras de la Unach tienen en mente proponer la creación de una ‘Clínica Jurídica’ en la frontera sur de México para su atención.
Al respecto, Ivonne Álvarez Gutiérrez, doctora en Ciencias Sociales adscrita al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), declaró que la investigación denominada “La Protección Jurídica de Niñas y Mujeres Migrantes en la Frontera Sur” es una investigación-acción para generar en primer lugar el trabajo de campo en términos de indicadores y saber la situación socio-jurídica de este sector y el enfoque con el que están analizando los movimientos es con base en la perspectiva de género y derechos humanos.
En este sentido, destacó que están identificando en este grupo las situaciones de violaciones a los derechos humanos y sus necesidades específicas, además de que están definiendo qué tipo de infraestructura y personal se necesita para poder ofertar de manera profesional el servicio de asesoría y gestión jurídica.
“Muchas mujeres no saben cuáles son sus derechos cuando llegan a México, en ocasiones no conocen siquiera la amplitud del territorio mexicano o su geografía o clima, ya que sólo traen en mente llegar al país vecino del norte; por ello lo que se pretende es darles información y crear de alguna manera algún tipo de empoderamiento para ellas”, sostuvo la investigadora de la máxima casa de estudios en Chiapas.
Explicó que los datos duros con los que trabajan son los facilitados por el Instituto Nacional de Migración (Inami), Agencia de la Organización de las Naciones Unidades (Acnur), la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y la Unicef, por lo son dos grupos que se encuentran atendiendo.
En estos momentos se encuentran tejiendo redes no solamente con instituciones públicas o gubernamentales, sino con organizaciones de la sociedad civil que al final del día han hecho un trabajo muy importante en la atención de las caravanas migratorias, al ser otro concepto el de la migración y es que “ahora ya son familias enteras las que salen de su país de origen orilladas por la pobreza y la violencia”.
Expuso que la migración que ocurre en la frontera sur trae otro enfoque pero se le debe de mirar desde diferentes perspectivas, ya que “una cosa es que emigren de manera voluntaria, a que el sujeto, la persona, el hombre o la mujer salga de manera forzada, que es la forma en la que vienen la mayoría de los migrantes que vienen de algunos países de Centroamérica y muchas son mujeres”.
Dentro de este contexto, externó que a estos grupos se les conoce como refugiados y se les da una protección internacional especial, entonces, son dos categorías totalmente diferentes: “al derecho a emigrar, que deciden salir de su país, no hay un correlativo de derecho a inmigrar a otro país, es decir, cualquier persona tiene derecho de salir de su país pero no de ingresar a otro territorio y es ahí donde está el meollo del asunto porque no hay efectivo derecho de inmigración hacia otro país”, enfatizó.











