El Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo (CIMMYT) propone el uso de sensores ópticos para optimizar la fertilización nitrogenada y la diversificación de cultivos con leguminosas, esto con el fin de cuidar la capa de ozono desde la agricultura.
Ambas prácticas sobre propuestas, debido a que en Chiapas se continúan patrones contaminantes para el suelo, la tierra y el aire como son el uso de pesticidas, agroquímicos y las quemas agropecuarias.
Por ello, en el marco del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, se tienen que impulsar acciones para cuidar esta delicada franja de gas que protege a la Tierra de los rayos del Sol.
“Sin la luz solar no habría vida en el planeta, pero sin la capa de ozono la vida no sería posible tal y como la conocemos, pues protege a todos los seres vivos de la mayor parte de la dañina radiación ultravioleta del Sol, que puede causar, entre otras cosas, quemaduras y cáncer en la piel, cataratas en los ojos, problemas con el sistema inmune y alteraciones en la fotosíntesis de las plantas”, explicó el Centro.
Además, comentaron que el “agujero” en la capa de ozono forma parte de un fenómeno natural (diferente del calentamiento global) que ocurre en los polos durante el invierno, pero que es agravado por la emisión de gases clorofluorocarbonos (provenientes principalmente de la industria) que pueden permanecer en la atmósfera hasta por 100 años.
“El óxido nitroso es un gas que afecta la capa de ozono. Este gas contaminante es producto de la síntesis y aplicación de fertilizantes nitrogenados que son empleados en la agricultura, por lo que es fundamental optimizar su aplicación, ya que una importante cantidad de estos fertilizantes se pierde durante ese proceso (se estima que en México y otros países en desarrollo las pérdidas promedio de nitrógeno por volatilización son de 18%)” detalló el CIMMYT.
Esto debido a que el nitrógeno es un nutriente esencial para las plantas (en especial para el crecimiento y la fotosíntesis) que sólo es asimilable por ellas a partir de un complejo ciclo, la fertilización nitrogenada es fundamental.
Ante este panorama, el CIMMYT propone alternativas que recaen en una agricultura sustentable que brinda alternativas tanto para optimizar como para reducir la aplicación de fertilizantes nitrogenados, pues además una inadecuada fertilización nitrogenada, contribuye a la contaminación de acuíferos.
El uso del sensor GreenSeeker (que lee el “verdor” de las plantas y la densidad del follaje) permite hacer un uso racional del fertilizante nitrogenado, al determinar con mayor precisión la dosis que los cultivos requieren. Esto favorece una mayor uniformidad del cultivo, un ahorro importante de fertilizante y —en consecuencia— una optimización de este.
Además del uso de sensores ópticos, se propone la diversificación de cultivos con leguminosas, que es una práctica sustentable que permite reducir el uso de fertilizantes nitrogenados —y en determinados contextos permite prescindir de ellos— ya que las leguminosas fijan nitrógeno de manera natural (y son nutritivas, ayudan a controlar malezas, rompen ciclos de plagas y reciclan nutrientes).












