Protección a migrantes

"Un indeterminado número de mujeres y ninas centroamericanas, víctimas de explotación laboral y sexual en México, tendrán derecho a una visa humanitaria para que puedan permanecer aquí mientras se desahogan las pruebas contra sus explotadores, en lugar de ser deportadas a su patria.

El Instituto Nacional de Migración tomó ese acuerdo con el fin de proteger los derechos humanos de esas jóvenes y procurar el enjuiciamiento de los traficantes de personas.

La disposición, que entrará en vigor en los próximos días, al publicarse en el Diario Oficial de la Federación, pone al descubierto una siniestra vertiente del vasto e ilegal tráfico de personas que huyen de la pobreza y el desempleo en sus países en busca de mejores condiciones de vida.

Con tal medida, el Instituto Nacional de Migración ofrece un ejemplo positivo de atención a los trabajadores internacionales que pasan por México, para que no sean maltratados aquí, como sucede con algunos mexicanos que deben ir al extranjero para laborar.

La explotación de los mismos ha sido posible porque se les considera delincuentes, se les persigue y deporta, más como deferencia a las autoridades de los países de destino que por cuidado de los intereses nacionales.

Son frecuentes las dramáticas noticias de trabajadores migratorios que mueren asfixiados en camiones sellados, dentro de los cuales se les amontona, o son despedazados al caer de los trenes en los que viajan escondidos o son víctimas de innumerables accidentes por las precarias condiciones en que se transportan.

También, por ejemplo, está el caso de las mujeres y jóvenes que viajan en dirección a Estados Unidos en busca de trabajo y son entregadas por los traficantes de personas, polleros, a propietarios de bares y prostíbulos de la frontera, sobre todo en Tapachula, que retienen sus documentos de identidad y las obligan a prostituirse a cambio de proteger su estancia, albergarlas y alimentarlas.

Esta vez tenemos una buena noticia de parte de la autoridad, que revela una actitud sensible para encontrar soluciones viables a problemas inevitables.

Proteger a migrantes extranjeros servirá para muchas cosas. Entre otras, inhibir la trata de blancas en nuestro territorio, contener que México sea trampolín de ciudadanos de todo el mundo en busca del ""sueno americano"" en Estados Unidos, y abatir índices de delincuencia relacionados con el tráfico de personas, sobre todo en materia sexual.

No se trata de proteger a delincuentes ni de alentar la emigración, sino de evitar que, como en este caso, mujeres jóvenes y ninas sean abusadas impunemente por quienes se aprovechan de su debilidad y de la desventaja de estar desamparadas en tierra extrana. Deportarlas, devolverlas a su país sin mayor investigación, como hasta ahora ocurría, servía a quienes las explotan. Ahora la idea es perseguir a los delincuentes.

La expedición de la visa humanitaria es un paso de importancia para concederles garantías de respeto a su condición humana y otorgarles seguridad jurídica mientras estén en México, que es lo que quisiéramos que sucediera con nuestros compatriotas que emigran a otras tierras. (El Universal)

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