El repudio contra la Comisión Federal de Electricidad persiste y la psicosis por la instalación de medidores digitales resurgió en las colonias de la periferia de Tuxtla Gutiérrez. Con esfuerzo, cientos están colocando protecciones metálicas para evitar el cambio de sus artefactos.
“Ni modo, tuve que desajustar lo que era para mi gas. Ahora ya lo descompleté, pero no podía dejar un día más mi medidor desprotegido. Cualquier rato pasan los de la Comisión (CFE) y me lo cambian”, dice el hombre de unos 72 años.












