Protegen nueve especies en peligro de extinción

Protegen nueve especies en peligro de extinción

Montes Azules, una reserva que cuenta con 331 mil 200 hectáreas protegidas desde hace 43 años y que se encuentra encajada sobre la Selva Lacandona, es el hogar de nueve especies de fauna que se encuentran en peligro de extinción por las malas acciones que se han realizado, así lo revelan datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Con base en la información compartida, las especies que están en riesgo de desaparecer son: el jaguar, el tapir, el pecarí, el mono araña, el aullador, la guacamaya, el águila albinegra, la elegante y la tirana.

A la lista de protección se suman especies de flora, como las palmas, la caoba y el cedro. Dentro de los animales que también corren riesgo, por ser endémicos, se encuentra el armadillo cola desnuda y el tlacuachillo cuatro ojos cafés.

Para fortalecer los cuidados, en la zona se llevan a cabo trabajos de plantaciones agroforestales, sistemas agrosilvopastoriles, fortalecimiento ecoturístico, centro de producción acuícola, establecimientos de acuarios, viveros forestales, UMAS, conservación de maíz criollo, acciones de reforestación y hasta brechas cortafuegos en caso de que se presenten incendios.

Sergio Montes Quintero, encargado en la Dirección de la Reserva de la Biósfera Montes Azules, destacó que el lugar aún conserva una cantidad importante de superficie de vegetación dentro del polígono protegido, es decir, sólo registran una degradación del 0.3 % de forma anual pero los ecosistemas se mantienen funcionales.

Para la restauración de las áreas que han sido degradadas, explicó, hace dos años los ritmos de trabajo no eran tan fuertes y las políticas públicas estaban orientadas a la recuperación de los espacios productivos, sin embargo, después de que inició el programa federal “Sembrando Vida” se incrementaron las acciones de reforestación con árboles maderables y frutales.

Explicó que ahora cuentan con siete brigadas de vigilancia comunitaria (con 35 personas), cuyo propósito es detectar el aprovechamiento de fauna silvestre por cacería, pesca y la sustracción de especies que se adaptan como mascotas personales.

También se tienen instalados tres campamentos que permiten al personal realizar recorridos, con el fin de detectar cualquier tipo de ilícito; en caso de encontrar a personas en los sitios, se reporta a Profepa y a las autoridades encargadas de dar seguridad.

En más de cuatro décadas de protección del polígono, el encargado de la Dirección comentó que la Conanp comenzó a trabajar a finales de 1990, en esas fechas también iniciaron las actividades de conservación de los recursos naturales y eso ha permitido que la tasa de deforestación sea muy baja; afuera de la zona el porcentaje incrementa.

En conjunto con las comunidades, explicó, se han puesto en marcha proyectos productivos con el café orgánico, la miel, el cacao y otros sistemas que se dan bajo sombra y que permiten la cobertura vegetal, la reforestación y la conservación de los ecosistemas.

“Eso es lo que ha permitido, de alguna manera, que el estado de conservación de la reserva Montes Azules actualmente sea aceptable. Los retos son mantener la cooperación de las comunidades y las actividades de conservación”, finalizó.