Protegen suelo y subsuelo de daños por lixiviados

La aplicación de la geomembrana es un proyecto que tiene garantía de una vida útil de 700 años. CP
La aplicación de la geomembrana es un proyecto que tiene garantía de una vida útil de 700 años. CP

Con la finalidad de evitar la contaminación del suelo y subsuelo del relleno sanitario en Tuxtla Gutiérrez, inició la segunda etapa de la adaptación de la celda número 5 del mismo, con la instalación de una geomembrana que ayudará a que los lixiviados se capten en su totalidad y sean dirigidos a las lagunas para su evaporación.

En este sentido, el arquitecto Miguel Alejandro Ávila Hernández, director de Proyectos Climáticos de la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad Urbana, destacó que el proceso del proyecto consistió en la preparación del terreno y sellado del mismo con material arcilloso, para después instalar el geocompuesto bentonítico para su sellado en caso de cualquier tipo de situación en la que se requiera, el cual se activa al sentir humedad y se convierte en una barrera que sella definitivamente y no permite el paso al suelo.

Luego de la aplicación de la geomembrana se instalará otra capa de geotextil, la cual recubrirá la geomembrana para que no se abra o sufra cualquier daño, y sobre el mismo llevará una capa de 20 centímetros de espesor de material arcilloso.

De este modo, Rosendo Chávez Bautista, jefe de Servicios y Topografía del proyecto del Relleno Sanitario Tuxtla Gutiérrez, manifestó que el compuesto bentonítico tiene como función prever la migración de líquidos, lixiviados y agua pluvial, para que no penetre el suelo y subsuelo, ya que el material tiene dos películas de textil con el centro lleno de bentonita, la cual al contacto con la humedad se expande y funciona como sellador.