"La generación del siglo XX falló en la defensa del planeta. La del siglo XXI, los que hoy son jóvenes, tiene un reto, el cambio climático, y un escenario dónde enfrentarlo, la Organización de las Naciones Unidas. Esto nos lo recuerda Ricardo Lagos, ex presidente de Chile y actual enviado especial del Secretario General de la ONU, en un mensaje dirigido a los universitarios mexicanos.
Es cierto. Los egoísmos perdieron a la generación posterior a la Segunda Guerra Mundial, pero vuelven a poner en entredicho la supervivencia del planeta porque un pueblo, un poderoso país, Estados Unidos, no está convencido de que el foro idóneo para combatir el calentamiento global sea la ONU.
Ya antes se habían negado a firmar el Protocolo de Kyoto, por el cual la mayor parte de las naciones del planeta se comprometió a sumarse a una estrategia multilateral de mejoramiento del medio ambiente. Ayer nos enteramos que otra vez la Casa Blanca pretende suplir la acción de la ONU con una convocatoria a las 18 economías más importantes del mundo para que establezcan metas ""voluntarias"" de reducción de emisiones tóxicas.
zQuién dice que en los aires hay fronteras? zEs propio asegurar que un deshielo en Groenlandia no afectará a las naciones del Pacífico sur, por ejemplo? Actuando aisladamente, zcómo garantizar que cada país en verdad sea rigorista en el tema de la sustentabilidad? No hay de otra, las acciones tienen que ser conjuntas y coordinadas, y la única entidad moral y jurídicamente capaz de unificar criterios y comprometer a los gobiernos es la ONU.
A ella nos tenemos que atener y es donde los científicos deben concentrar sus trabajos y los negociadores sus oficios diplomáticos. Trabajar desorganizadamente en un tema donde existen tantos y variados intereses, sobre todo económicos, sólo garantiza que lleguemos a lo que los expertos llaman el ""punto sin retorno"", después de cual cualquier esfuerzo sería inútil.
Por eso debemos fortalecer a la ONU como instancia idónea para abatir el cambio climático. Sus acuerdos deben ser, primero, alcanzados por mayoría y, después, aplicados sin dilación. Eso requiere que los seres humanos sepamos ponernos de acuerdo, negociar y encontrar salidas comunes.
La ONU promueve en todo el mundo la realización entre jóvenes de los llamados ""Modelos de Naciones Unidas"", donde a partir de un tema común los muchachos se convierten en delegados, discuten desde la perspectiva de cada país, encuentran puntos de conciliación y promueven resoluciones posibles.
Es el caso del ejercicio que se practicará hoy y manana en la sede de la diplomacia mexicana, y al que ha convocado EL UNIVERSAL. Más de 450 universitarios mexicanos crearán frente a la Alameda de la Ciudad de México un espejo de la Asamblea General de la ONU.
El modelo no es un juego, sino la multiplicación del sentido de la diplomacia que permite crear un espacio donde se diriman las diferencias, se debata y se alcancen conclusiones a través de la razón y no de la fuerza. La sustentabilidad de la vida humana en la Tierra es una buena excusa para propiciar ese aprendizaje.
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