Padres de familia, cuyos hijos son alumnos de los telebachilleratos comunitarios, hicieron un llamado a las autoridades educativas a no cometer un crimen con la juventud, ya que se ha manejado información de que se pretende desaparecer estas instituciones educativas que atienden a miles de jóvenes en las comunidades marginadas.
Este miércoles realizaron una protesta en el parque central de Tapachula para externar su inconformidad ante el posible cierre de los telebachilleratos comunitarios en el estado, situación que podría afectar la educación de cientos de alumnos que viven en las comunidades más apartadas.
Aarón Vázquez Pérez, Sandra Luz Pérez y Mario Cifuentes Roblero afirmaron que en Chiapas son alrededor de 250 planteles de este subsistema educativo los que están en riesgo, ya que la postura de las autoridades es de cerrar las escuelas bajo el argumento de que no hay recursos para el pago de salarios de 690 maestros.
Dijeron que tan sólo en Tapachula son aproximadamente 400 alumnos de los siete planteles ubicados en las comunidades de Ejido Manacal, Conquista Campesina, San Nicolás Lagartero, Toluca y Sinaí en la zona alta y baja de Tapachula, los que corren el riesgo de ver truncados sus propósitos educativos y oportunidad de continuar hacia una carrera universitaria.
Señalaron que por años, los padres han sido gestores de escuelas para que sus hijos tengan acceso a la educación, pues por sus condiciones de pobreza y marginación les sería muy difícil acudir a centros educativos en las cabeceras municipales, por lo que es injusto que las autoridades educativas dejen sin este derecho a los alumnos.
Detallaron también que a través de sus aportaciones se han encargado de la construcción de los salones y del equipamiento de los mismos, ya que por parte de las autoridades educativas de los tres órdenes de gobierno no han recibido ningún apoyo, por lo que es lamentable que ahora pretendan cerrar los telebachilleratos.
Coincidieron que los padres son de escasos recursos y no tendrían las posibilidades de mandar a sus hijos a otros centros educativos, por ello pidieron a las autoridades educativas reconsiderar esta situación y no afectar el aprendizaje de los jóvenes de zonas marginadas.












