En Tuzantán cientos de pobladores de comunidades rurales protestaron de manera pacífica este viernes contra la administración municipal que preside el alcalde Bany Oved Guzmán Ramos, quien sin cumplir con normatividades pretende consolidar la instalación de un basurero clandestino.
Se tiene el conocimiento de que este contenedor funciona desde hace más de tres meses, mismo que contamina y causa daños a los cultivos. Malestar que aumenta ya que su administración pretenda cobrar por el servicio de agua entubada.
A esta manifestación de inconformidad se suma la reciente emisión informativa por parte del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), en la que se señala que la Sala Regional Xalapa, del TEPJF, ratificó seis años de sanción al alcalde para no ocupar cargos públicos.
Esto luego de reconocer que es el responsable de la violencia política en razón de género cometida en contra de una exregidora durante el periodo de su administración municipal pasada.
En relación a la marcha de este viernes, participaron pobladores de las siguientes comunidades: Rosita, Puente de Material, Primavera I y II, Xochitepec, Benito Juárez, La Flor, Estación Tuzantán, entre otras, donde igualmente existen diversas inconformidades en contra del alcalde.
La concentración y plantón de los pobladores inconformes en la explanada del Parque Central “José María Morelos”, frente a la alcaldía, sirvió para que los oradores expresaran su oposición al basurero, pero también para exigir los compromisos y las obras de infraestructura social que se prometieron durante campaña.
Señalaron que en su momento buscaron el diálogo para conocer el proyecto del supuesto basurero clandestino a cielo abierto, el cual buscan presentar como una recicladora y del que se asegura no tiene ningún beneficio para la comunidad.
En cambio, sí provocará una grave contaminación a los campos de cultivo, a los arroyos y ríos de la zona; no obstante, como respuesta solo obtuvieron agresiones y amenazas de parte de la policía, la cual encabeza Bany Oved.
La situación se agrava aún más, pues la contaminación no solo tiene su origen en Tuzantán, sino que el alcalde pretende sacar provecho al recibir y cobrar el tiradero de basura de Huixtla y de otros municipios cercanos, además de que el dinero que reciba, seguramente, no estará destinado a obras públicas, sino para su beneficio personal.












