Protesta por feminicidio termina con destrozos

Protesta por feminicidio termina con destrozos

Una manifestación para pedir justicia por el asesinato de Rosaura Córdova Arguello, de 20 años de edad, originaria de este lugar, cuyo cadáver fue localizado en el municipio de La Concordia; terminó con dos motopatrullas incendiadas, un dispensario médico destrozado, saqueo de medicinas y daños en el exterior e interior de la alcaldía.

Los reclamos contra las autoridades municipales fueron controlados hasta la intervención del subsecretario de Gobierno en la Frailesca Julio César Grajales Monterrosa,

Funcionarios locales, entre ellos la alcaldesa María del Carmen Fernández Benavente, fueron retenidos por varias horas para exigir la detención del presunto responsable del feminicidio, quien ya está identificado.

Marcha

La mañana de ayer martes, familiares, amigos y pobladores de la cabecera municipal, así como de algunos ejidos, marcharon del campo Santa Rosa rumbo al Parque Central para protestar por el crimen de la joven que fue localizada degollada el pasado jueves 13 de abril, cerca de un canal de riego, en la carretera de terracería Independencia-Cuxtepeques, antes de llegar a la presa El Portillo.

Cuando la alcaldesa Benavente e integrantes de su cuerpo edilicio salieron a dialogar con el contingente de personas, en las que se encontraban integrantes de varias organizaciones sociales, para exhortarlos a esperar el resultado de las investigaciones correspondientes, se negaron a escucharla y en respuesta le informaron que ella y sus funcionarios estaban retenidos.

La protesta se agudizó cuando los pobladores, en su mayoría hombres, quemaron dos motopatrullas y a los pocos segundos penetraron al edificio en donde realizaron diversos desmanes, quebraron computadoras, muebles, cristales y se apoderaron de papelería de la tesorería municipal.

Reclamaban a la Fiscalía General del Estado la pronta captura del sindicado, luego de que tras ejercer presión fue girada una orden de aprehensión en su contra.

El grupo de habitantes exigía que cuando se concretara el arresto fuera llevado al Parque Central para que lo constataran o de lo contrario no liberarían a los funcionarios retenidos, que en un momento de tensión estuvieron a punto de ser trasladados al ejido Altamira, para que su petición fuera cumplida.