Un grupo de personas representantes de diversos sectores dedicados a trabajar con animales se manifestaron en contra de la iniciativa que pretende presentar el diputado Juan Salvador Camacho Velasco, presidente de la Comisión de Ecología y Cambio Climático del Congreso local, que busca la protección animal a través de la prohibición de varias actividades.
Miembros de la Unión Nacional de Avicultores y la Comisión Mexicana de Promoción Gallística aseguraron que de presentarse la iniciativa y ser aprobada terminará con varias tradiciones, como las peleas de gallos y las corridas de toros, que se realizan en varias comunidades del estado.
Dejaron en claro que cada animal tiene una función zootécnica, por lo que no se considera maltrato animal. Su principal objetivo es el bienestar humano, en el sentido de que miles de familias viven de estas actividades.
Los inconformes acudieron al Congreso para hacer entrega de diversas propuestas al diputado Camacho Velasco, ya que su petición es ser tomados en cuenta para la elaboración de una nueva ley.
Mencionó que estas actividades generan muchas fuentes de empleo, además que representan la identidad de muchos pueblos donde se realizan, como es la charrería, la gallístca y otras.
Por otra parte, Aida Álvarez Salas, representante del Colegio de Médicos Veterinarios Zootecnistas de México filial en Chiapas, aseguró que tienen conocimiento que esta iniciativa está basada en otras que se han presentado, únicamente con el apoyo de animalistas sin la inclusión del sector científico, médico ni zootécnico.
La representante de la Unión de Profesionistas por el Bienestar Animal, que agrupa a 160 asociaciones y organizaciones, enfatizó que los colegios de médicos deben participar en la elaboración de leyes que los impacte en su quehacer.
Proponen a los diputados de la Comisión de Ecología a que realicen mesas de trabajo donde se escuche la participación del médico veterinario y otros profesionistas, de tal forma que no sólo se prohiban y establezcan medidas que terminarán por perjudicar a muchos sectores y sobre todo a los animales.
Mencionó que prohibir actividades de buenas a primeras genera corrupción y mercado negro, porque no se ofrecen alternativas y sólo criminalizan al gallero, al torero, a la charrería, incluso el trabajo del médico veterinario.
Las leyes deben ser aplicables para que no queden en letra muerta por estar mal planteadas, es decir, por no tomar en cuenta todas y cada una de las actividades que se realizan con animales, así como los empleos de miles de personas. Lo que se debe hacer es regular en lugar de prohibir.












