Durante el mes de diciembre, los servicios de emergencia en Chiapas registraron un incremento significativo en la atención de accidentes, muchos de ellos relacionados con el uso de pirotecnia, en su mayoría con menores de edad que manipulan fuegos artificiales sin la supervisión de un adulto.
Aunque las celebraciones decembrinas concluyeron de forma reciente, estas suelen prolongarse hasta el 6 de enero con motivo del Día de Reyes, periodo en el que continúan registrándose accidentes por el uso de artefactos elaborados con pólvora.
Accidentes
Cada año, esta práctica deja a niños con quemaduras de consideración, lesiones permanentes e incluso amputaciones.
De acuerdo con la Cruz Roja Mexicana, en comparación con diciembre de 2024, durante el mismo mes de 2025 se registró un aumento en el número de atenciones brindadas en sus 16 delegaciones en el estado.
Mientras que el año anterior se reportaron entre 500 y 600 servicios, en diciembre de 2025 la cifra ascendió a 620 atenciones de todo tipo, aunque la mayoría corresponde a accidentes automovilísticos.
No obstante, los accidentes por pirotecnia representan un riesgo grave, sobre todo para la población infantil. Ignacio de Jesús Albores Gordillo, coordinador estatal de Socorros de la Cruz Roja Mexicana en Chiapas, advirtió sobre la severidad de las lesiones que pueden provocar estos artefactos.
“También puede perder hasta una parte del cuerpo, principalmente las manos, alguna quemadura en los brazos y esto puede ocasionar hasta lesiones en el rostro; puede perder parte de un ojo o tener una quemadura en el rostro que quede como una lesión de por vida”, señaló.
A este panorama se suma la labor de la Fundación Michou y Mau, que desde hace 28 años brinda atención a menores de edad que han sufrido quemaduras y otros accidentes graves.
En este tiempo, la organización ha realizado alrededor de tres mil traslados y más de ocho mil atenciones de seguimiento médico.
Tratamientos
Tan solo en 2025, la fundación efectuó 10 traslados de menores al Hospital Shriners, ubicado en Galveston, Texas, en Estados Unidos, debido a quemaduras severas que requerían tratamientos altamente especializados.












